Un operario de Limpieza Viaria y Recogida de Residuos retira los escombros del vertido ilegal depositado en La Herradura. / C7

Los 21.000 kilogramos de vergüenza de La Herradura

El enorme vertido ilegal retirado por el personal de Limpieza Viaria, que está siendo investigado por la Policía Local, solo es la punta del iceberg en una problemática histórica de la ciudad.

Ronald Ramírez Alemán
RONALD RAMÍREZ ALEMÁN

Lo que recientemente se encontraron al despertarse los vecinos de La Herradura fue la gota que colmó el vaso. Algún desaprensivo -empresa, en este caso, por la cantidad de residuos- no dudó en depositar hasta 21.000 kilogramos de escombros en una zona de contenedores del barrio teldense. Un vertido ilegal que, pese a inundar la acera y parte de la vía, tan solo es un capítulo más de un grave problema que lleva padeciendo el municipio en los últimos años y que se ha visto agravado durante la pandemia.

Hasta seis operarios del departamento de Limpieza y Recogida de Residuos tuvieron que intervenir para recoger y adecentar el área dañada y, tras varias horas y mediante dos camiones volquetes y un tractor catepillar, pudieron restablecer el lugar. Sin embargo, y teniendo en cuenta los antecedentes, esto es solo pan para hoy y hambre para mañana. Y es que, tal y como desvela el concejal del área, Eloy Santana, son muchas las ocasiones en las que después de una limpieza profunda, días después la zona tratada vuelve a estar contaminada por nuevos vertidos ilegales.

«El servicio de Recogida de Residuos realiza limpiezas de esta índole de forma habitual en el municipio con el fin de mejorar la imagen y la seguridad de las vías y espacios urbanos y naturales de Telde, pero la solución definitiva para este problema pasa por la concienciación y la colaboración ciudadana», asevera el edil, quien desvela que el personal recoge entre 22.000 y 24.000 kilogramos de residuos de media al día.

Ante esto, y mientras el Ayuntamiento avanza en la nueva ordenanza municipal de Recogida de Residuos, la Administración tiene como única defensa las campañas de concienciación y sensibilización que, aunque surgen efecto entre la población local, no llega a la mayor parte de infractores, ya que estos suelen ser de fuera de la ciudad. «Insistimos una y otra vez en que la instituciones disponemos de lugares autorizados para la recogida y tratamiento de los diversos tipos de residuos, y que cada barrio cuenta con espacios y horarios específicos para la recogida de trastos y enseres», comenta Santana, que sigue apelando al civismo ciudadano para tratar de reducir estas insalubres acciones.

En cualquier caso, la Policía Local, por medio de su unidad medioambiental, se encuentra actualmente investigando este gran vertido. «Cuando se produce este tipo de acciones, no recogemos los vertidos de forma automática para que las autoridades puedan realizar las investigaciones oportunas y dar con los infractores», explica el edil. Y, aunque en esta ocasión no ha sido posible, cuando se detecta in situ la ilegalidad, se les insta a que ellos mismos limpien el entorno con la promesa de una reducción en la sanción.