Foto de archivo de vacas en una explotación ganadera de Gran Canaria. / Arcadio Suárez

El sector ganadero lechero lanza un SOS: si no les suben los precios, van a la ruina

Hay empresarios que ya se plantean el cierre, asfixiados entre el alza de las materias primas y la negativa de los grandes queseros a pagarles más

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

El sector ganadero dedicado a la producción de leche en Gran Canaria ya ha lanzado un SOS a las administraciones: si no les suben el precio que les pagan, van directos a la ruina. «Es que trabajamos a pérdidas», sostiene Mario Rodríguez, que regenta una explotación con 45 vacas en La Aldea. «¿Malestar? Si solo fuera eso», responde Santiago Reyes. «Estamos muertos». Su explotación de ganado vacuno en Cardones, en Arucas, ha subido sus gastos mensuales en 10.000 euros desde 2020 hasta ahora. «Esperaremos al cierre del año para ver qué hacemos». En juego está un negocio de hace 22 años y el puesto de trabajo de cinco personas.

La clave de bóveda del problema está en que el sector ganadero lechero se ha visto atrapado entre el alza exponencial que han experimentado los cereales, la electricidad y el combustible, y la negativa de los grandes queseros de la isla a pagarles un poco más por la leche. El mercado en la isla lo monopolizan tres o cuatro empresas, aunque solo una de ellas, informan desde el sector, compra el 70% de toda la que se produce en Gran Canaria.

«Si esto sigue así, yo cierro en enero». Juan Andrés Abascal lo tiene claro. Mantiene una explotación con casi 400 reses en Agüimes, 160 en ordeño, en la que emplea a 7 trabajadores, y ha estado resistiendo como ha podido, pero dice que ya se le acabaron las espaldas para resistir tanta agonía. Da cifras. Ahora les están comprando la leche a entre 0,42 euros y 0,46 el litro, que es el precio máximo. Y eso teniendo en cuenta que algunos acaban de subirles el precio. Durante la pandemia se los estuvieron abonando a 0,40 euros. Sin embargo, el coste de los cereales se ha incrementado, según el caso, desde un 60% a un 150%. Sin ir más lejos , les acaban de anunciar una nueva subida de precios a partir del lunes. A Abascal, por ejemplo, el pienso en un año se lo lo han subido de 220 euros por tonelada en 2020 a 350 euros a partir de la semana próxima. Así las cosas, unos y otros sostienen que solo para poder resistir, necesitan que les compren la leche a 0,50 euros el litro.

Y la industria quesera les alega, por su parte, que no pueden pagarles más porque las grandes superficies y, en general, el comercio finalista, les niega una posible subida en el precio final del producto. Dado este escenario, han pedido al Cabildo y al Gobierno canario que medie en el sector.

«Vaca que puedo, vaca que mando con toda mi pena al matadero»

Mario Rodríguez explota una granja en La Aldea con 45 vacas y lleva meses predicando en el desierto. Sabía que la bomba iba a estallar. Con afán didáctico, le pone números a su drama. Un tipo de mezcla entre forraje y cereal que le consumen sus animales le ha subido de 5,50 euros por vaca al día de coste en 2020 a 8,50 en 2021. Dado que la leche se la pagan ahora, solo desde octubre pasado, a 0,44 euros (durante toda la pandemia fue a 0,40), y una vaca produce, de media, 25 litros, gana 11 euros diarios por animal, a lo que hay que restarle 8,50 euros solo en comida. Con los 2,50 por vaca restantes ha de pagar la alimentación de los animales de recría y las vacas secas (las que se separan del ordeño dos meses antes de parir), más la electricidad, que le ha subido un 100%, y el combustible, un 40%. La consecuencia, dice, es clara: la ruina. «Vaca que puedo, vaca que mando con toda mi pena al matadero», lamenta