Vista del parque eólico marino flotante Wikinger construido por Iberdrola en el mar Báltico. / C7

Salud Pública advierte del impacto del parque eólico marino de Iberdrola

San Borondón propone 17 gigantes a entre 3 y 8 kilómetros de la costa de Arinaga a Castillo del Romeral. Sobresalen 262 metros sobre el mar

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La implantación de 17 aerogeneradores a una altura sobre el nivel de mar de 262 metros y a una distancia de entre 3 y 8 kilómetros de la costa sureste harán visible el parque eólico marino San Borondón «desde diferentes puntos de la isla de manera simultánea y secuencial», según el informe de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias sobre el proyecto promovido por Iberdrola.

En relación al estudio de impacto ambiental del parque eólico marino de más potencia que ha pedido instalarse en aguas españolas, Salud Pública considera «relevante y recomendable un análisis cuidadoso y exhaustivo» de los impactos sociales y sobre el turismo del parque eólico de 238 MW previsto en las aguas situadas entre Arinaga y Castillo del Romeral.

En su informe sobre la consulta del proyecto que tramita el Ministerio para la Transición Ecológica, Salud Pública cita el impacto visual sobre playas del sureste como la de Pozo Izquierdo, en Santa Lucía de Tirajana, y playas muy turísticas de San Bartolomé de Tirajana, como El Inglés, Maspalomas y Meloneras, cuando la zona turística de Maspalomas, con sus dunas y su charca, «es el referente más distintivo del turismo de la isla».

Salud Pública también advierte al Ministerio de «un efecto indeseado» y «no documentado» de los parques eólicos marinos, el flickering. A su juicio, se podría producir un sombreado en las viviendas más cercanas al parque, por lo que reclama simulaciones que determinen si las sombras producidas por los aerogeneradores de 14 MW alcanzarán las zonas residenciales e incidirán en receptores potencialmente sensibles. Yvalorar que, si se produce este efecto, cumpla con los límites de exposición a las proyecciones por año y por día.

Asimismo, echa en falta en el proyecto un estudio anexo que analice exhaustivamente si las instalaciones marinas tendrían algún impacto en el oleaje y las mareas y con ello en la economía y el uso y disfrute de la zona. Por eso pide valorar el impacto del conjunto de turbinas planeadas sobre la dinámica de las olas, mareas y la superficie de lámina de agua disponible para la práctica deportiva acuática y la navegación, así como sobre la pesca y el potencial impacto en el turismo, los usuarios locales y los eventos y la economía asociados a este tipo de ocio.

El Consistorio de Santa Lucía de Tirajana también reclama al Ministerio que tenga en cuenta el efecto acumulativo de todos los parques marinos proyectados en la misma zona y cómo afectará al paisaje y la calidad del viento, en especial al núcleo de Pozo Izquierdo, sus playas y la actividad de windsurf, dada la cantidad de aerogeneradores propuestos a menos de 4 kilómetros de la costa que serán visibles desde muchos puntos de la isla.

Para reducir ese efecto acumulativo, propone distribuir los aerogeneradores por distintos puntos de la costa, reducir su número o situarlos lo más alejado posible de la orilla.

No de la Autoridad Portuaria

La Autoridad Portuaria de Las Palmas ha emitido un informe desfavorable sobre la localización de San Borondón al coincidir la ubicación de varios aerogeneradores con el corredor de acceso y navegación al puerto de Arinaga. «Supondrían un grave problema para la explotación del puerto de interés general», advierte al Ministerio.

Para continuar la tramitación, el documento de alcance del estudio de impacto elaborado por el Ministerio exige el cálculo de la cuenca visual de cada aerogenerador desde el punto más desfavorable, un plano de conjunto que refleje su visibilidad y que se analicen los efectos sinérgicos en el paisaje de la presencia de otros parques.