Más ancha, peatonal y totalmente renovada, así es la nueva avenida de Sardina. / COBER

La renovada avenida de Sardina se abre para el uso exclusivo de los peatones

Más amplia y segura, con 8.700 metros cuadrados de pavimento renovado, lo mismo que el moderno mobiliario urbano. Así es la nueva avenida de Sardina de Gáldar

PATRICIA VIDANES Gáldar

Tanto el alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, como el concejal de Urbanismo, Heriberto Reyes, resaltaron que la renovación integral de la avenida de la playa de Sardina está pensada «para las personas». Y es que en la nueva plataforma de un solo nivel el espacio que antes ocupaban los vehículos pasa a ser «de los peatones». Tanto es así que el paso de los coches solo está permitido entre las 08.00 y las 12.00 horas. A partir de ese momento la barrera de acceso instalada al principio del paseo no se abrirá sino para los vecinos autorizados. En esas horas de la mañana podrán pasar vehículos de reparto y buceadores con sus equipos, poco más.

Teodoro Sosa, acompañado de concejales, representantes vecinales y el constructor encargado de la obra recién terminada, Félix Santiago Melián, inauguró ayer oficialmente la nueva avenida de Sardina, playa donde ondea por quinto año consecutivo la bandera azul. La rehabilitación integral de la avenida de Sardina, en la que el Ayuntamiento de Gáldar ha invertido 2,8 millones de euros, de los que 1,5 proceden del Programa EDUSI perteneciente a los Fondos Feder, «creemos que va a dar pie a que vengan nuevos inversores» del sector de la restauración, dijo Sosa.

«Queremos que esto se llene de terrazas», ya que «hay espacio para todos» al tiempo que se reactiva la zona económicamente con la apertura de nuevos restaurantes. Y ello en un lugar «en el que se pueda pasear con seguridad, pensando en el peatón antes que en el coche, y en el deportista». Así que siendo la única opción el acceso a pie, el Ayuntamiento de Gáldar va a poner en marcha de nuevo la línea de tren que llegará hasta el último de los muelles de Sardina, que por cierto han quedado divididos según su uso -buceo, embarcaciones de recreo y deportes náuticos-. «Y la playa principal es exclusiva de los bañistas», dijo Sosa. «Nadie puede quejarse. Todo el mundo podrá llegar hasta el último de los muelles» y disfrutar del lugar.

Ahora, en una segunda fase, resta la renovación de las luminarias de la avenida de Sardina, adjudicada ya en concurso público a Lumican; así como la conversión a «playa inteligente», con acceso a internet.