Objetos del hotel lanzados por la ventana de las habitaciones / c7

Reclaman al Gobierno canario cerca de un millón por destrozos en Porto Bello

El abogado de la propiedad del complejo, Álvaro Campanario, ha recordado que la Fiscalía reclama por los desperfectos ocasionados en la revuelta presuntamente protagonizada por Ahmed H

EFE Las Palmas de Gran Canaria

Los dueños del complejo de apartamentos Porto Bello, ubicado en Puerto Rico (Gran Canaria), demandan al Gobierno de Canarias cerca de un millón de euros por los destrozos ocasionados por los menores inmigrantes alojados allí durante varios meses, además de por la revuelta liderada en febrero de 2021 por un joven marroquí acusado de desórdenes.

La sociedad Hermanos Medina La Herradura SL reclamará a la comunidad autónoma el pago de los daños por vía administrativa, por lo que se ha retirado como acusación particular en la causa que se sigue contra el joven marroquí cuyo juicio se iba celebrar este martes en la Audiencia de Las Palmas y que ha sido suspendido al no haber sido citados los testigos, según fuentes de la Fiscalía.

El abogado de la propiedad del complejo, Álvaro Campanario, ha recordado que la Fiscalía reclama por los desperfectos ocasionados en la revuelta presuntamente protagonizada por Ahmed H. 10.092 euros, aunque han sido muchos más los que se produjeron en los apartamentos durante el tiempo que se destinó como centro de acogida de menores llegados en patera.

El contrato de la sociedad con la comunidad autónoma extinguió el pasado 31 de julio y el complejo desde finales de 2021 ha comenzado a operar de nuevo como alojamiento turístico, ha indicado.

Durante el tiempo que se destinó a centro de alojamiento de menores inmigrantes no acompañados fue tutelado por la ONG Respuesta Social.

El joven marroquí se enfrenta a cinco años de cárcel como presunto autor de delitos de desórdenes público en concurso ideal con los de atentado y daños, por haber liderado supuestamente la noche del 8 de febrero de 2021 la revuelta en compañía de otros menores de edad a los que la Fiscalía no acusa.

Según la acusación pública, el procesado, con una pata de madera arrancada de la cama de una habitación y en compañía de otros cuatro menores -que también portaban cadenas, palos de madera o cristales- amedrentaron a los residentes del complejo que no se sumaban a su revuelta y lograron que unos veinte se unieran a la algarada.

Como consecuencia de estos hechos, el acusado y los demás menores causaron destrozos en todas las plantas del complejo Puerto Bello, consistentes en r otura de los cristales de las puertas y de las ventanas, rotura de todo tipo de muebles y electrodomésticos, de vigas, de enganches o de tomas de luz, señala la Fiscalía en su escrito.

Asimismo, detalla que l os menores lanzaron diversos objetos, como microondas, sillas o mesas, por los balcones de las habitaciones de las plantas superiores hacia las inferiores, provocando que los educadores del centro tuvieran que esconderse para evitar que los lesionaran y a la espera de la llegada de las fuerzas de seguridad,

Los agentes, cuando se personaron en el complejo, observaron la colocación de barricadas construidas con sillas, microondas y cristales en el suelo, además de agua con jabón derramada para impedir su acceso y la detención de los autores, lo que les llevó varias horas, añade el escrito de acusación.