Imagen del pulpo manta en Salinetas. / Oceanográfica

El pulpo de Salinetas que solo se ve una vez en la vida

Un bañista recupera un ejemplar moribundo de pulpo manta, una especie poco habitual en las costas canarias

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Poco se podía imaginar Cristina Fernández, acostumbrada a escudriñar hasta el último rincón del fondo marino en busca de tesoros naturales, que se iba a topar con una auténtica rareza oceánica en un domingo de playa junto a su familia. La codirectora de Oceanográfica descansaba en Salinetas cuando un señor salió del agua con un pulpo manta (Tremoctopus violaceus), un cefalópodo tan raro de ver que ni siquiera está inlcuido en la nueva edición de la Guía de Biodiversidad Marina de Canarias, que edita Oceanográfica.

«Lo del domingo fue uno de esos regalos que ofrece la naturaleza a quien sabe mirar», expone Fernández en la página de esta organización, «es la primera vez que lo vemos y, quizás, la última».

«Vimos que un señor sacaba un pulpo del agua y nos dimos cuenta de que tenía un color rarísimo», comenta el codirector de Oceanográfica, Arturo Boyra, en declaraciones a CANARIAS7, «es una especie bastante rara de ver».

Este licenciado en Ciencias del Mar todavía no sale de su asombro: «Ver ese color irisado con su manto extendido es una cosa increíble».

Hasta dos metros

Los pulpos de velo o pulpos manta son conocidos así por las grandes membranas que, ante culaquier amenaza, pueden desplegar las hembras, que pueden alcanzar los dos metros.

«Son animales que viven entre los 250 metros de profundidad y la superficie, pero solo suben de noche cuando van a cazar», determina el científico y divulgador.

Asegura que en muchas ocasiones son vistos porque están asociados a la actividad de calderones y delfines, que juegan con ellos y se los comen.

Esto fue lo que ocurrió en el año 2019, cuando la tripulación del barco de observación de cetáceos, Spirit of the Sea, capturó sin vida un ejemplar en aguas de la playa de Puerto Rico, después de que lo dejaran en la superficie del mar un grupo de calderones tropicales que parecían jugar con él.

También se ha reportado su presencia en Las Canteras, en 2018; en Fuerteventura, en 2019, así como en otras islas.

Será estudiado en la Universidad

El pulpo manta de Salinetas estaba moribundo cuando fue rescatado por el bañista, quien no dudó en entregárselo a Boyra para que lo llevase a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), donde se mantendrá congelado para ser estudiado.

«Se va a analizar su contenido estomacal para ver si los microplásticos están afectando también a animales de aguas profundas», expuso Arturo Boyra.

El científico también informó de que es probable que estos días haya aparecido otro ejemplar de la misma especia en Melenara, pero no se ha podido confirmar esta noticia porque el cuerpo del animal no ha sido localizado.