Instalación del único aerogenerador marino en aguas de España, el ubicado junto a Plocan, en Jinámar. / C7

La potencia eólica marina solicitada en la isla triplica su demanda de consumo

Tarahal, Bluefloat y Sener, es el proyecto número 13 que pide autorización. De 235 MW, es el segundo más grande, solo por detrás del de Iberdrola

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Con una potencia instalada de 225 megavatios (MW), el decimotercer proyecto de parque eólico marino que solicita autorización al Ministerio de Transición Ecológica para situarse en aguas de la isla, promovido por las empresas Bluefloat y Sener, eleva hasta 1.297 MW la potencia que se localizaría en la costa sureste y sur si se construyeran.

Con el nombre de Tarahal, el que se convierte en el segundo proyecto con más potencia prevista de los trece que han iniciado los trámites para su instalación en aguas insulares, solo por detrás de los 238 MW que propone Iberdrola en el denominado San Borondón y empatado con el parque flotante de 235 MW que promueve la noruega Equinor, es también el cuarto ideado para aguas españolas que presentan al Ministerio las dos citadas empresas.

LAS CLAVES

  • Cantidad Sin contar a Tarahal, los otros 12 parques eólicos marinos de la isla suman 87 aerogeneradores, algunos dobles.

  • Orden El Estado no ha decidido las zonas para instalarlos y el Cabildo intenta evitar el impacto paisajístico en el Sur.

  • Subasta El Gobierno canario espera que el Ministerio abra en 2022 una subasta de asignación de potencia marina en las islas.

  • Carrera Ni uno de los 13 proyectos tiene licencia para instalarse, pero ya van avanzando el estudio de impacto necesario.

Los otros tres promovidos por Bluefloat y Sener son los de Parc Tramuntana, en Girona, con 500 MW de potencia instalada; Galicia, donde se eleva hasta 1,2 gigavatios (GW); y la costa de Almería (300 MW).

Con el parque flotante Tarahal la potencia de los aerogeneradores marinos que suman los trece proyectos para aguas grancanarias roza los 1.300 MW, casi el triple del máximo consumo del sistema eléctrico insular durante la jornada de ayer martes, que fue de 452 MW a las 14.30 horas. El mínimo se situó en 280 MW a las 03.00.

Ninguno de los trece proyectos de parques eólicos marinos en aguas de la isla tiene licencia de construcción y solo uno, el experimental de Esdras, de dos aerogeneradores de 5 MW cada uno, ha sido autorizado.

Para ordenar la instalación de tales proyectos en esas aguas y otras de Canarias ideales para la generación eólica, el Gobierno regional espera que el Ministerio para la Transición Ecológica abra en 2022 una subasta pública de asignación de potencia para obtener un régimen retributivo para la energía generada por esos molinos que haga más atractiva la inversión.

El objetivo de potencia eólica marina para las islas que se ha fijado el Gobierno regional es de 165 MW para el año 2030 y 700 MW para 2040.

Las aguas de la isla que el Gobierno canario considera ideales para su instalación, en la plataforma litoral entre Telde y San Bartolomé de Tirajana hasta los 1.000 metros de profundidad, admiten entre 490 y 1.200 MW de potencia en función de la distancia que se establezca entre los aerogeneradores.

El Cabildo, por su parte, ha reclamado al Ministerio que reduzca la superficie en la que permitirá la implantación de parques eólicos marinos a la suficiente para acoger la potencia que el Gobierno regional quiere que esté instalada en 2027, entre 150 y 200 MW, «desafectando aquellas zonas con alta incidencia visual y paisajística» en las playas turísticas del Sur.

Así se lo pidió en sus alegaciones al Plan de Ordenación del Espacio Marítimo de Canarias que tramita, un documento todavía en tramitación y que concentra en tres polígonos a lo largo de la costa este las áreas en las que sería posible instalar parques eólicos. Entre los tres suman una superficie de 388 kilómetros cuadrados entre las centrales de Jinámar y Juan Grande, aproximadamente.

El mayor de esos polígonos se localiza a menos de tres kilómetros de la costa y en paralelo a la mayor área de playas de San Bartolomé de Tirajana, frente a espacios como las Dunas de Maspalomas y las playas de San Agustín y El Inglés.