Vista de la margen izquierda de la desembocadura del barranco de Arguineguín en la que se localizará la potabilizadora de agua de mar de la central hidroeléctrica. / C7

La potabilizadora de Chira-Soria llenará los dos embalses en un periodo de entre 19 y 43 meses

El emisario y el inmisario comparten un microtúnel marino de 384 metros y luego van por el lecho marino hasta distintas distancia y profundidad

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La desalinizadora de agua de mar que garantizará que el agua nunca falte en la central hidroeléctrica de Chira-Soria, localizada en la margen de San Bartolomé de Tirajana de la desembocadura del barranco de Arguineguín, tardará entre 19 y 43 meses, en función del volumen de las aportaciones naturales de ambas presas, en el proceso de llenado de los dos embalses con la capacidad prevista en el reformado II del proyecto, que es de 5.200 metros cúbicos al día o 1,8 hectómetros cúbicos al año.

La aportación de los 5 hectómetros cúbicos requeridos en las condiciones de la concesión a Red Eléctrica de España (REE) se consigue así en un plazo inferior a 60 meses, cuando la ejecución de la central y todas sus instalaciones asociadas está programada en 70 meses.

El caudal a producir en la potabilizadora ascendería a 6.39 hectómetros cúbicos sin contar con el agua de lluvia y el llenado tardaría 43 meses. Contando con el 20% de las aguas naturales que llegan a Soria, la media desde 1975 hasta 2019, tardaría 24 meses en un escenario poco probable (5% de probabilidad), 38 en uno medio (50%) y 43 en uno pésimo (100%).

La potabilización prevista necesita un caudal de agua del mar de 17.468,70 metros cúbicos al día, o 0,202 metros cúbicos por segundo y con esa capacidad de tratamiento «se consiguen reponer las pérdidas» por filtraciones, evaporación y pérdidas en el circuito» sin contar con otras aportaciones exteriores (lluvia), señala la revisión del proyecto registrada para obtener la declaración de impacto ambiental favorable.

Ubicada en El Pajar, al lado y al sur de la carretera GC-500, por la que se creará un acceso directo, la depuradora de agua salada por el sistema de ósmosis inversa se ha diseñado con la posibilidad de una posterior ampliación de capacidad a 2.800 metros cúbicos al día o 2,7 hectómetros cúbicos al año.

Emisario e inmisario.

En relación al reformado I, el nuevo proyecto sustituye la parte del trazado marino del emisario y el inmisario prevista en perforación horizontal dirigida por sendas canalizaciónes en el interior de un microtúnel de 384 metros de largo, desde la cámara de captación hasta que la profundidad del agua alcanza los 5,50 metros. A partir de ahí discurren sobre el fondo marino hasta distintas distancias y profundidades.

La longitud del emisario es de 1.485 metros y finaliza a 9,14 metros de profundidad. El punto de vertido se sitúa a 650 metros de la línea de costa, fuera de la ZEC Franja Marina de Mogán. Por su parte el inmisario tiene casi 995 metros de largo, toma el agua a 12,21 metros de profundidad, en el interior de ese espacio de la Red Natura 2000, y discurre 590 metros por el lecho marino a partir del microtúnel.

«La obra del microtúnel tiene un menor impacto ambiental sobre el fondo marino» y resulta más favorable para el mantenimiento, sostiene el proyecto reformado II, que incluye un depósito de almacenamiento de 1.000 metros cúbicos.

Adosada al depósito va la primera de las dos estaciones de bombeo, en la que se alojarán tres bombas centrífugas horizontales de distribución, dos en servicio y una en reserva, que permitirán impulsar el agua al depósito regulador de la segunda estación de bombeo, localizada en el núcleo poblacional de Las Filipinas, a 304,7 metros sobre el nivel del mar. En caso de una futura ampliación sería necesario instalar una nueva bomba de iguales características.

Mineralización y cloración.

Para cumplir los requisitos de calidad exigidos en la concesión, se ha previsto un post-tratamiento del agua producto de la ósmosis inversa con el fin de lograr un pH entre 6,5 y 9,5, un índice de Langelier entre -0,5 y +0,5 y una concentración de cloro residual entre 0,5 y 1 ppm. Para ello se someterá a una remineralización y a una cloración.

metros cúbicos al día es la capacidad de tratamiento de agua del mar prevista en la potabilizadora del proyecto, aunque resulta ampliable a 7.200 metros cúbicos. El resto de sus dotaciones asociadas también están diseñadas para ejecutar la ampliación.