Foto de archivo de un vaso de vertido en el Ecoparque Norte, en Salto del Negro (Las Palmas de Gran Canaria). / C7

El plan de residuos propone un nuevo vaso de vertido en la isla

El Cabildo, que ya ve imposible llegar en 2025 al 55% de reciclaje, diseña un paquete de medidas, entre ellas, extender la recogida de materia orgánica

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

El primer Plan Director de Residuos de Gran Canaria, que fue aprobado este lunes con carácter inicial por el Consejo de Gobierno del Cabildo, plantea el inicio de los trámites para la reserva de suelo donde ubicar un nuevo vaso de vertido en la isla. A los habilitados en los ecoparques Norte (Salto del Negro) y Sur (Juan Grande) aún les queda capacidad de almacenaje, pero su vida útil se acerca cada vez más, de ahí la intención del Cabildo de preparar el escenario para cuando llegue ese momento. Hay que tener en cuenta, se precisa en el documento, que en los próximos 15 o 20 años van a generarse entre 4 y 5 millones de toneladas de residuos no reutilizables. Primero habría que realizar un estudio previo de alternativas para la localización de ese nuevo vaso de vertido y otro más sobre la viabilidad de su ejecución y posterior explotación sobre el terreno.

El plan, aprobado junto al Programa de Prevención de Residuos y a su documento Ambiental Estratégico, se marca una vigencia de 6 años y tiene como objetivo central adaptar la normativa local a la nueva reglamentación europea, la Directiva 2018/851, y a la nacional, recogida en el proyecto de ley de Residuos y Suelos Contaminados, aprobado en Consejo de Ministros en mayo de 2021. Entre los hitos que se marca este plan, señalan desde el Cabildo, figura implantar la obligatoriedad de la recogida selectiva de materia orgánica, ahora solo contemplada en programas piloto en el sureste y Valsequillo.

Además de numerosas iniciativas de concienciación e impulso de las políticas de reutilización, este documento, de 224 páginas, al que aún le restan trámites para entrar en vigor, planifica la construcción de nuevas infraestructuras, entre las que señala dos nuevas plantas de transferencia, ambas dotadas de un punto limpio, una en la zona de Mogán más próxima a San Bartolomé de Tirajana, y otra en la zona centro, que abarcaría los municipios de Teror, Tejeda, San Mateo y Valsequillo. En las plantas de transferencia se compactan los residuos para que se den menos viajes y se contamine menos en los posteriores traslados a los ecoparques. El plan contempla también ampliar las dos plantas actuales, la de Guía y la de La Aldea, que ahora solo trabajan la fracción resto (el contenedor gris) para que también hagan lo propio con envases, papel-cartón y voluminosos. Igualmente, se marca como objetivo dotar de puntos limpios móviles a Teror, Tejeda, San Mateo, Valsequillo y Artenara, e incluso núcleos más alejados de otros municipios y crear un centro logístico para tratamientos específicos de voluminosos y otros flujos de interés, fuera de los ecoparques.

Este programa de medidas ya ve imposible que la isla cumpla con el objetivo 2025 que marcó Europa y que implicaba alcanzar ese año un 55% de reciclaje de sus residuos (Gran Canaria está en un 36%), pero no renuncia a cumplir los siguientes.