Vista general de la costa ordenada por el plan territorial parcial del litoral del Norte. / C7

El Plan propone dos suelos turísticos y el realojo de 300 viviendas costeras

Entre los barrancos de Tenoya y San Felipe, la costa y la GC-2 caben 900 camas. El realojo, en San Felipe, El Pagador-Casas Quemadas y San Andrés

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Exclusivamente con carácter de sugerencia, el PTP-15 propone impulsar la actividad económica local mediante la localización e implantación de productos turísticos, hoteles de calidad, en distintas zonas.

Teniendo en cuenta que en las 597 hectáreas incluidas en esa franja costera de Arucas, Moya y Guía caben un máximo de 900 camas, según los estándares de ocupación recogidos en el Plan Territorial Especial de Ordenación Turística, el PTP-15 solo se pronuncia expresamente sobre la oportunidad y conveniencia de implantación hotelera en dos localizaciones.

Una es próxima a Los Llanillos, frente a Hoya Salina, al otro lado de la carretera, considerada como área libre con equipamiento y donde se proponen actuaciones para mejorar la demanda de uso del Charco de Las Palomas. Otra es en el gran área de equipamiento de ocio junto a San Felipe, asociado a algún tipo de equipamiento y complementaría a la oferta del albergue Surfguía.

Por otro lado, el PTP-15 cifra finalmente en 300 las viviendas de esa franja costera que habría que realojar para liberar el dominio público marítimo-terrestre y recomienda a los ayuntamientos que para ello recalifiquen suelo urbanizable en los núcleos de San Felipe, El Pagador-Casas Quemadas y San Andrés, donde estima que cabrían al menos 800 nuevas viviendas, además de otros usos como oficinas o locales comerciales en las plantas bajas de los edificios.

Tal exceso de aprovechamiento trata de favorecer las operaciones de realojo y liberación de la primera línea de costa en el contexto de una operación urbanística integral que no dispone de presupuesto alguno.