Imagen de la piedra. / c7

La piedra grancanaria de Arucas aspira a convertirse en Piedra Patrimonio Mundial

La explotación de esta roca fue uno de los motores económicos de la isla, donde se desarrolló toda una tradición en torno a la extracción, elaboración y ornamentación con este mineral

CANARIAS7 Arucas

La piedra de Arucas es un buen ejemplo de cómo un material ha marcado el desarrollo histórico de la isla de Gran Canaria. Convertirse en maestro cantero, o maestro albañil, era el mayor logro para un trabajador local. Aún hoy, la figura del maestro cantero tiene un estatus especial en esta isla. Esta piedra es un buen ejemplo de cómo se ha desarrollado una comunidad en torno a la extracción de un recurso pétreo.

La piedra de Arucas, por sus especiales características y, sobre todo, por su importancia histórica, constituye hoy una firme una candidata para ser designada Piedra Patrimonio Mundial por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS). Así lo explica Víctor Cárdenes, profesor del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo.

Las investigaciones de Cárdenes, que lleva años estudiando este mineral, acaban de ver la luz en un artículo publicado en la revista Geoheritage, de máximo impacto en su área de conocimiento.

Víctor Cárdenes, profesor del Departamento de Geología de la Universidad de Oviedo. / c7

Este investigador canario, nacido en Las Palmas, hijo del reconocido artista plástico Ricardo Cárdenes, recuerda que, en Arucas, Gran Canaria, se lleva explotando desde hace cientos de años una variedad de roca muy singular, con la que se han construido no solo edificios históricos sino manifestaciones artísticas y objetos de uso cotidiano.

La famosa piedra de Arucas corresponde, desde el punto de vista geológico, a una ignimbrita, una roca formada por fragmentos de rocas y cenizas volcánicas soldados entre sí. «La explotación de esta roca fue uno de los motores económicos de Arucas, donde se desarrolló toda una tradición en torno a la explotación, elaboración y ornamentación de la Piedra de Arucas», afirma el profesor.

«Su uso como material de construcción no se restringió solamente al archipiélago canario. Las sucesivas olas de migrantes canarios llevaron la piedra de Arucas al nuevo mundo. El Capitolio de La Habana, en Cuba, y la Plaza de Canarias de Caracas, en Venezuela, tienen partes elaboradas con esta piedra», añade.

En la actualidad, la piedra de Arucas se sigue explotando, empleando los métodos modernos de extracción de roca ornamental junto con los usos tradicionales de elaboración de la piedr a. «Esta actividad representa un patrimonio histórico y cultural que se ve amenazado por la competencia de piedras importadas de terceros países, más baratas en apariencia, pero que no tienen las mismas propiedades ni durabilidad que el material canario.

La salvaguarda de esta manera de trabajar y entender la relación con la piedra es, por tanto, una tarea necesaria para que las nuevas generaciones conozcan su historia y el significado de sus tradiciones», subraya.

Cárdenes recuerda que el patrimonio arquitectónico, los edificios que representan y muestran la tradición de las culturas y civilizaciones, son una parte imprescindible de la historia. Algunos de los ejemplos de este tipo de edificios en España son la Alhambra, el Monasterio del Escorial, la Catedral de Burgos o el Acueducto de Segovia, entre otros muchos.

«Este patrimonio tiene un componente esencial que muchas veces pasa inadvertido: las rocas con la que se construyó. La característica común de estas rocas es que han dado forma, color y textura al patrimonio arquitectónico, formando una unión muy estrecha con él. No es posible describir el contexto de un edificio histórico sin hacer referencia a las rocas que forman parte de él», concluye.