Martín Santana no da avío para limpiar de tierra acumulada en estas gomas. / arcadio suárez

«Estamos viviendo un infierno, nos comen el polvo y la tierra»

La colocación de placas solares en el entorno de Los Espinales, en Agüimes, no deja vivir a los vecinos. El colectivo del barrio y el Ayuntamiento estudian emprender acciones legales. Este jueves complicó también la visibilidad en la GC-1

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Agüimes

Las obras que ejecuta una empresa para la instalación de plantas fotovoltaicas junto a la GC-1, a la altura de la salida 23, están causando serias molestias a los vecinos del barrio más próximo, un pequeño y tranquilo núcleo de apenas 140 vecinos, Los Espinales, en Agüimes. «Hace tres meses que estamos viviendo un infierno, nos comen el polvo y la tierra». Más gráfico no pudo ser Martín Santana, el presidente de la Asociación Vecinal Cultural Los Espinales. La sensación es que están sufriendo una interminable tormenta del desierto.

«Ni le cuento lo mal que lo hemos pasado con esta última ola de calor», detalla Santana. «No podíamos ni ventilar las casas, la hemos pasado con las puertas y ventanas cerradas a cal y canto, trancadas, y asándonos de calor». Este representante vecinal deja claro de entrada que el barrio no está en contra de la empresa, ni de la obra ni de los trabajadores. «Lo que nos molesta es que no tengan en cuenta que tal y como lo están haciendo, nos están perjudicando».

El drama que han vivido apenas ha tenido eco en los medios de comunicación hasta este jueves, cuando el fuerte viento reinante en la zona generó una gigantesca nube de polvo que acabó complicando durante la mañana la visibilidad a los vehículos que transitaban por la GC-1 y puso el foco de cámaras y flashes en estas obras de instalación de placas solares. Están ubicadas un poco antes de la salida 23 de la autovía, la que accede a Cruce de Arinaga, Arinaga y Agüimes.

La nube de polvo en la carretera. / C7

Los vecinos se quejan de perjuicios para su salud y para el medio ambiente. «Ya hay gente aquí que ha tenido que ir al médico, algunos a pique de neumonía», advierte Santana. «Nos cuesta respirar y todo está lleno de tierra, no hay día que no tengamos que baldear nuestras aceras, terrazas y azoteas». Por no poder no pueden ni abrir el local en el que celebran las misas.

El Ayuntamiento dice que tiene las manos atadas

Desde el Ayuntamiento de Agüimes apuntan que no solo tienen conocimiento de esas afecciones, sino que ya han celebrado reuniones con los vecinos y con la empresa. El problema, subrayan, es que esta obra fue declarada de interés general por el Gobierno de Canarias y la corporación ni siquiera le dio la licencia, por lo que no conoce el proyecto. «No podemos fiscalizar tampoco si se están cumpliendo las medidas correctoras, porque las desconocemos». Es más, añaden, ni siquiera tienen competencias para «cualquier acto de control preventivo», como se especifica en la orden de ejecución.

Diversas escenas que prueban el impacto que genera la polvareda generada. / Arcadio Suárez

Así las cosas, y dado el escaso margen de actuación del que disponen vecinos y Ayuntamiento, ambos anuncian que están estudiando seriamente emprender acciones legales por las afecciones que se están generando a la salud y al medio ambiente. La solución, a su juicio, pasaría por cubrir todo ese suelo con picón o algún otro tipo de material. «Aunque ya hayan acabado los movimientos de tierra, ese terreno, que antiguamente se cultivaba y es de grano fino, enseguida se levanta en cuanto hay algo de viento», explican fuentes municipales.

Un tractor en plena tarea en mitad del parque fotovoltaico y bajo una nube de polvo. / Arcadio suárez

Una inversión de 3,2 millones de euros

Según consta en la orden de ejecución, esta obra la ejecuta Naturgy Renovables, que invierte 3,2 millones de euros para instalar la planta fotovoltaica Telde I, de 3,6 MW. Estará conformada por 9.900 módulos fotovoltaicos de 360 Wp cada uno, que, una vez en marcha, evitarán la emisión a la atmósfera de 4.995 toneladas de CO2 al año en las centrales eléctricas de generación térmica de Canarias. Por la información que maneja el Ayuntamiento, ya concluyeron las obras de cimentación de las plantas. Ahora pasarán a instalar las placas. Cuando estén en explotación darán lugar a 7 puestos de trabajo.