El edil de Urbanismo, Mencey Navarro, la alcaldesa, Onalia Bueno, y la jefa de Urbanismo, Pilar Sánchez. / C7

Mogán insta a regular la segunda residencia en suelo turístico

La alcaldesa sostiene que no «se le puede dar la espalda» a una realidad de hace décadas, pero aclara que no le compete ni al PGO ni al consistorio

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Mogán

La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, instó este jueves al Parlamento de Canarias a que debata y regule la segunda residencia en los suelos de uso turístico. La regidora subrayó que la realidad de estos propietarios no está contemplada en la legislación vigente, lo que les deja en un limbo legal que, a su juicio, debe ser resuelto, pero dejó claro que esa competencia no está ni en los ayuntamientos ni en sus planes generales de ordenación (PGO).

Bueno compareció este jueves para hacer un llamamiento a «la tranquilidad» de los afectados, que se han alarmado ante la posibilidad de que con la tramitación del PGO local, ahora en exposición pública, acaben aplicándose preceptos de leyes de ámbito regional que limitan o prohíben el uso residencial en suelo de uso turístico. De entrada, les lanzó un mensaje. « El Ayuntamiento no va a hacer nada contra estos propietarios porque entendemos que, es verdad, tienen unos derechos consolidados». Pero, dicho esto, también advirtió de que el problema de este colectivo es que su situación no está regulada y que, en ese sentido, el PGO no tiene competencias. Antes al contrario, está supeditado a una prolija legislación supramunicipal que se encargó de detallar el edil de Urbanismo, Mencey Navarro, desde la ley 7/1995 de Ordenación del Turismo de Canarias a la Ley 2/2013 de Renovación y Modernización Turística, además del Plan Insular de Ordenación (PIO), que es el que, aclaró, define los suelos que han de tener uso turístico, o el Plan Territorial Especial de Ordenación Turística de la isla.

Esa legislación supramunicipal sí contempla el uso de una vivienda en suelo de uso turístico cuando es para primera residencia, pero no para segunda. Y explicó que la única competencia que, en esta materia, se le reconoce a un PGO, pero no en esta fase actual en la que está el de Mogán, sino en otra posterior, es la de definir, en la ordenación pormenorizada, y en función de la situación de cada complejo en suelo turístico, si se le pasa a residencial, de uso mixto o solo turístico. Pero insiste, no dice nada de segundas residencias.

«Hasta ahora todas las administraciones supramunicipales competentes han rehuido ese debate. Han pasado muchos años y a día de hoy no han entrado con valentía a regularizar esa situación, o por lo menos a componer una mesa de trabajo donde tengan voz las diferentes partes y en base a ello obtener una solución factible».

Así las cosas, y como entiende que «no se le puede dar la espalda a una realidad implantada desde hace años», anunció que llevará este asunto a la junta de la Asociación de Municipios Turísticos para hacer llegar este problema al Gobierno y al Parlamento canario y dijo que lo ideal era ir de la mano de las plataformas de afectados. No teme que el aluvión de alegaciones le frene el PGO. «Si presentan 15.000, 15.000 serán contestadas, no es excusa para parar el PGO».