Captanieblas inviduales colocados en árboles plantados en el Barranco de La Virgen. / C7

Life Nieblas planta 2.500 árboles y capta 16.000 litros en sus primeros meses

El objetivo es reforestar una ladea del Barranco de La Virgen con 20.000 árboles durante cuatro temporadas usando solo agua robada a las nieblas

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

El proyecto Life Nieblas que está reforestando una ladera del Barranco de la Virgen que estaba en proceso de desertificación con especies de monteverde regadas con el agua de las nieblas que la atraviesan ha plantado ya 2.500 ejemplares de los 20.000 árboles que prevé que echen raíces y ya le ha robado 16.000 litros a esas nubes bajas, sobre todo desde noviembre aunque los 15 captanieblas tridimensionales que ejercen de ladrones están instalados desde abril.

La primera de las cuatro temporadas de plantaciones previstas por este proyecto europeo liderado por el Cabildo comenzó en octubre y se extenderá hasta abril con el objetivo de plantar 5.000 ejemplares de laurel, faya, brezo, acebiño y paloblanco, entre otras especies. Las tres siguientes pretende hacer lo mismo para llegar a 20.000 árboles en 2024, todos criados en el vivero forestal de la finca de Osorio, de donde también llegan madroños, barbusanos, follaos, tajinastes azules y bencomias.

Además de los 15 captadores de lluvia horizontal tradicionales encargados de garantizar el agua para riego, Life Nieblas ha colocado ya unos 800 captanieblas individuales en parte de sus primeras plantaciones que están dando buen resultado.

En breve, a principios de enero, pretende instalar el nuevo prototipo que diseña el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), una estructura también tridimensional pero escalonada, cuyos resultados determinarán si se multiplica o no en el Barranco de La Virgen.

Al mismo tiempo que nuevos sistemas para exprimir las nieblas, el proyecto Life que Europa prueba en Gran Canaria como una posible alternativa sostenible para evitar la desertificación de la cuenca mediterránea también experimentará con distintos sistemas de riego, incluyendo el modelo llamado Cocoon (una especie de cantimplora individual para cada planta) y el denominado SAT y desarrollado por el Instituto Tecnológico de Canarias (un depósito de riego automático).