En la imagen, Vicente Castellano cuando ejercía de maestro y máximo responsable del gimnasio Hodori. / C7

Tribunales

Vicente Castellano sobre su condena y desde la cárcel: «No voy a parar de luchar, no me rendiré»

El maestro de taekwondo penado por abuso sexual se defiende en una carta enviada a este periódico: «El resultado ha sido el más injusto», dice

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Vicente Castellano, el maestro de taekwondo y propietario de gimnasio Hodori, que fue recientemente condenado a 11 años y seis meses de cárcel por abusar sexualmente de un menor alumno suyo, envió una carta a este periódico en la que pidió poder defenderse «de las incongruencias e injusticias que ha cometido esta injusta justicia que pretende defender nuestros derechos», escribió.

«Lo visto en el juicio demuestra que obtuve una sentencia muy esquiva», explica Castellano en la misiva redactada de su puño y letra desde el Centro Penitenciario Las Palmas 1 de Salto del Negro, donde permanece recluido después de que fuera detenido el 28 de octubre de 2018 tras la denuncia presentada por la madre de un alumno del conocido gimnasio Hodori.

LAS CLAVES DEL CASO

  • Fallo La sentencia declaró probado que el acusado abusó de uno de sus alumnos de forma repetida durante el mes de julio de 2018, cuando el niño tenía nueve años.

  • Prueba La Sala consideró creíble y verosímil el relato de la víctima «sin que se aprecien contradicciones en su declaración» que fue «sincera, coherente y expresiva».

  • Defensa El maestro negó los hechos y dijo que la denuncia fue interpuesta «por despecho de su madre», con la que mantuvo una relación, y detalló que nunca se quedó solo con el menor.

La sentencia dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas, impuso la pena privativa de libertad al maestro de artes marciales, Vicente Castellano, como autor de un delito continuado de abuso sexual a menor de 16 años y, además, determinó el alejamiento del acusado en referencia al menor declarado víctima durante 15 años. También le obligó al abono al menor a través de su madre, de una indemnización de 40.000 euros por los daños morales ocasionados. Este fallo ha sido recurrido a la Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), según fuentes de la defensa.

Sobre esta resolución, el condenado narró en la carta que «el resultado del proceso grotesco al que me han sometido ha sido el menos esperado y más injusto que jamás creí que tuviera», relata Castellano.

«Desde un primer momento», añade en la carta, «han querido comparar este caso con el caso Kárate por todos conocido», que condenó a Torres Baena y dos colaboradoras a penas de entre 302 y 126 años de prisión, algo que «difícilmente conseguirán no dándose en estos dos años nada similar a este caso en cuestión, como a ninguno de los de abusos sexuales que se han vivido en otros colectivos deportivos», hizo saber el maestro de artes marciales.

También quiso destacar «el apoyo incondicional» que le han prestado «mis simpatizantes del gimnasio. No voy a parar de luchar y no me rendiré. No conseguirán que doble mis rodillas y las arroje en un lago podrido en el que se ha convertido esta causa injusta», advirtió. Incluso, adelantó que debido a su «privación de libertad» no podrá «ser todo lo luchador que quisiera en los medios de comunicación ya que estoy limitado», pero «el recuerdo de los momentos más maravillosos vividos con este grupo de personas que me apoya», le ha «servido para mantenerme bastante fuerte en el fango pestilente con el que me quieren rodear», dijo. Según sostiene el condenado, «han sido 37 años de actividades en las diferentes áreas deportivas y extradeportivas, con muchísimos niños ahora mayores de edad, algunos ya padres y hasta abuelos. Ellos son sabedores de lo que han sido estos 37 años de intachable comportamiento, que me reafirman en la certeza de que podré caminar por mi Arucas natal con la cabeza muy alta y mirando a los ojos y cara a cara, sin avergonzarme, a cada uno de mis alumnos», sostuvo.

Falta de «certeza»

Vicente Castellano entró a valorar cuestiones relacionadas con la sentencia y aludió a «los primeros 25 minutos del juicio», cuando según su criterio «la respuesta de la madre del menor a la primera pregunta que se le realiza ya denota una clara falta de certeza y honestidad y es la primera de muchas incongruencias aparecidas en el juicio y que no fueron contempladas por los magistrados en la sentencia».

«A la pregunta ¿declaró usted en el ambulatorio que habían abusado sexualmente y habían penetrado a su hijo? La madre contestó que no recordaba haber realizado tal denuncia a los profesionales», relató, advirtiendo que « el parte médico existe y su resultado fue negativo tanto en la penetración como en las pruebas de ADN. Bien sabe que es duro quedar marcado por esta cuestión siendo falta tal acusación, la cual está demostrada», escribió en la carta. Insistió en que la madre de la víctima dijo no tener «conocimiento de asistir a ninguna entrevista con ninguna psicóloga», a la vez que la propia psicóloga declaró, según Castellano, haber hecho «un informe de la madre del niño» y no obtuvo respuesta cuando «se le preguntó cómo pudo hacer usted un informe de una persona que ni siquiera asiste a la entrevista».

Este caso está pendiente de que el TSJC resuelva el recurso sobre la sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Las Palmas.