Los representantes vecinales denuncian el estado de muchas palmeras del barrio. / cober

«Los vecinos merecen tener algo mejor»

La asociación Iguamira de Las Coloradas reclama que se atiendan los palmerales, mejoras en el asfaltado y que la guagua aumente su frecuencia de paso

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

«El barrio está un poco abandonado», asegura Josefa Ventura, presidenta de la asociación de vecinos Iguamira de Las Coloradas. Señala que una de las cosas que más preocupa a los residentes en este barrio de la capital grancanaria es el estado que presentan las palmeras que bordean la carretera por la que se accede al mismo desde La Isleta, y sobre todo las que existen en las inmediaciones del local social y del campo de fútbol.

«La disculpa que nos dan es que eso no pertenece al Ayuntamiento sino que es propiedad privada», dice sobre la respuesta que reciben desde la administración municipal a las muchas solicitudes que aseguran han hecho para que se atiendan unos ejemplares cuyo abandono se aprecia a simple vista.

Bernabé Reyes, tesorero de la entidad vecinal, confirma que llevan «muchos años pidiendo que se cuiden» las zonas en las que en su día se plantaron unas palmeras que están secas y en muchos casos sin cogollos.

Los portavoces vecinales señalan que el Consistorio se escuda en que el terreno que las acoge no es de titularidad pública. Sin embargo, llaman la atención sobre el hecho de que aún es visible el sistema de riego que en su día aseguran instaló el propio Consistorio, además de las anillas antitrepadoras para evitar el acceso de los roedores.

«El barrio está un poco abandonado y las palmeras es lo más urgente», apunta Josefa, que considera que estos ejemplares secos y las hojas que se acumulan a su alrededor son un potencial peligro. «Imagínate que alguien le prenda fuego con un cigarro», plantea. Y es que recuerda que uno de estos espacios se localiza «junto al parque infantil y la cancha de petanca» y «por eso lo limpiamos nosotros».

Aspecto que presentan algunos ejemplares de palmera. / Cober

La portavoz de Iguamira considera que «los vecinos merecen tener algo mejor porque esto es muy bonito». Así, señala que el barrio tiene mucho potencial para ser un lugar de interés y ser visitado. «Hay unas vistas preciosas», indica.

Pero el estado de los palmerales no es lo único que preocupa en Las Coloradas. «Las calles se asfaltaron hace 40 y no se han vuelto a tocar», apunta Bernabé a modo de ejemplo de la falta de atención que presenta la zona.

También se queja del inconveniente que ha supuesto para los vecinos el cambio de frecuencia experimentado por la línea 41 de Guaguas Municipales, que conecta el barrio con el parque de Santa Catalina. «Antes pasaba cada media hora y ahora es cada hora», expone.

Añade que para las personas que han de usar este medio de transporte p ara acudir a sus trabajos el perjuicio es aún mayor, «porque antes la primera guagua pasaba a las 6 de la mañana y ahora a las 7, así que muchas tienen que bajar caminado».

La presidenta de Iguamira reconoce que el concejal del distrito ha hecho cosas por el barrio, «como venir en su día a retirar la basura o ponernos la acera en la zona de la parada de la guagua», pero entiende que aún hay muchos aspectos por mejorar.

Un espacio para la asociación en el local social municipal

La presidenta de Iguamira reclama al Ayuntamiento «un espacio para la asociación» en el local social de Las Coloradas, cuyas llaves asegura le devolvieron la semana pasada después de que se las retiraran «el 20 de diciembre». Josefa Ventura señala la necesidad de contar «con una oficina donde tener toda la documentación de los socios» pero también para «recibir a la gente que necesita ayuda para arreglar cualquier documentación o hacer trámites y orientarles de a dónde tienen que ir, porque ahora no tenemos un sitio para atenderlos». Asimismo, señala que va a presentar un escrito a Participación Ciudadana para solicitar ayuda porque «en marzo de 2020 nos robaron en el local por valor de 4.000 euros», pues se llevaron «las máquinas de coser y los instrumentos de la batucada».