Un juez surfista que ponga orden

Colisiones, atropellos y quillazos. Son los accidentes más comunes en la zona deportiva de La Cícer, en la playa de Las Canteras. La masificación de surfistas, tanto en la zona de espuma como en el pico de la ola, se traduce en incidentes «todos los días». Los usuarios exigen orden en la playa.

IBÓN S. ROSALES

El surfing en origen era un deporte de unas pocas personas pero con el paso de los años la demanda se ha incrementado y, «cuanta más gente usamos el mar, mejor tendremos que entendernos porque, si no, empiezan los problemas», resumió el surfista Ibán Vázquez. «Pocos accidentes graves pasan para las locuras que suceden en el agua. La mayoría son por la gran afluencia de surfistas noveles que se meten a coger olas sin conocimiento alguno y no saben cómo evitar colisiones. Si estuviesen solos... pero es que ahora en verano se pueden reunir en este trozo de playa 150 personas», comentó un profesor de surf, que considera que la formación básica en este deporte de riesgo es importante para la seguridad de los usuarios.

Todos los locales y escuelas que alquilan tablas de surf tienen un seguro que económicamente les salva del deterioro del material pero no evita incidentes. El presidente de la Asociación de Escuelas de Surf de Gran Canaria (Aesgc), Sergio San Román, asegura que las escuelas tienen un protocolo para el préstamo de tablas pero no tiene forma de comprobar que eso se lleve a rajatabla. «Hasta que no pase algo grave no lo van a llevar tajantemente como es», expresó el surfero veterano José Arcadio Quintana, que ha tenido que solucionar sus problemas en el agua él solito con los implicados en más de una ocasión. «Y a todo eso hay que sumar la gente que compra una tabla de forma privada», añadió Vázquez, que recomienda a los alquiladores que se haga un cuestionario previo para detectar el nivel de la persona que quiere alquilar el material.

Una posible solución a este problema la propuso la Aesgc al Ayuntamiento capitalino en la última reunión de Micro Área que hicieron: «Se habló de que esta zona tuviera una especie de socorrista experto en surf que hiciera el trabajo de juez de playa. Eso se habló y nos dijeron que se iba a contemplar en el nuevo concurso». La figura, que funciona en otras playas del mundo, se encargaría de vigilar desde la orilla.