Esta unidad fue la que denunció CC OO por su mal estado. / C7

Trabajo exige una revisión de los camiones de bomberos

CC OO denunció que a un vehículo de primera salida se le salió una pieza cuando iban a rescatar a una persona en Guanarteme

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social ha reclamado al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria a que acometa una evaluación específica de los camiones de bomberos. El requerimiento especifica que se identifique «todos los riesgos que conlleva su uso y, además, valorando los riesgos de caída de altura que pudiera existir durante las operativas».

Los inspectores certifican que la última evaluación de riesgos se realizó en 2017, «habiendo transcurrido más de cinco años desde su realización, con la consecuencia de su obsolescencia constatada a raíz de las actuaciones efectuadas».

La inspección de los camiones fue realizada en mayo a raíz de una denuncia que interpuso el delegado de Prevención de Comisiones Obreras (CC OO) en el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento, Víctor Monzón.

El agente denunció la situación a partir de un servicio que realizó el 8 de diciembre a bordo del camión de primera salida 865. Se trata de un vehículo que tiene 17 años de antigüedad y «con numerosos defectos en chasis y carrocería que no han sido subsanados», según consta en el escrito de denuncia, que también apunta que en aquel momento el coche estaba operativo sin haber pasado por la ITV.

Salieron para un rescate y se rompió

Aquel servicio salía del parque zonal de La Isleta hacia la calle Fernando Guanarteme, donde se iba a proceder a rescatar a una persona que se había quedado encerrada en su vivienda. El camión «sufrió un accidente al abrirse repentinamente un pisante de la cabina lateral izquierda que impactó contra unos bolardos». A consecuencia del golpe, el pisante salió despedido.

«Si le da a alguien, puede causar una desgracia», advierte Víctor Monzón, quien anunció que hoy expondrá este asunto en el comité de seguridad y salud del Ayuntamiento capitalino.

Los pisantes son una especie de plataforma que se despliegan para que los bomberos puedan acceder a la parte superior del camión. Y cuando se activan, debería encenderse un piloto en el cuadro de mandos del camión. Pero esto no pasó en la unidad 865. «Como resultado, durante la conducción es imposible saber si se abre o no una gaveta de forma accidental, con el peligro que eso implica para nuestra integridad física y la de cualquier persona en caso de accidente», prosigue la denuncia.

Por si fuera poco, «el sistema original de apertura y cierre se ha sustituido por un simple pestillo para puertas caseras» y cuando hay que cerrarlo, el pestillo se introduce por « un agujero que se ha hecho en el chasis del camión con un taladro sin más».

En la denuncia presentada por CC OO se notifica también que «la bomba centrífuga de la unidad 865 no funciona bien desde hace ya unas cuantas guardias, poniendo en riesgo nuestras intervenciones, ya que además tiene pérdida de agua continúa debido a esa avería».

La Inspección de Trabajo también conmina al Consistorio a planificar la acción preventiva de los datos arrojados por la evaluación de riesgos y a realizar un mantenimiento preventivo de los equipos, así como revisiones periódicas de seguridad.

Estas infracciones están tipificadas como graves y ahora el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tiene tres meses para cumplir con el requerimiento de la Inspección de Trabajo.