Imagen de archivo de unos contadores de agua en unas viviendas de la capital grancanaria. / C7

Un total de 8.354 familias tienen que cambiar los contadores de agua al expirar su vida útil

Los clientes de Emalsa con medidores que tienen 12 años tendrán que cambiarlos o verificarlos. En la capital, 8.354 abonados deben hacerlo

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Tras la entrada en vigor, el pasado 24 de octubre de 2020, de la orden del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo por la que se regula el control metrológico del Estado de determinados instrumentos de medida, la vida útil de los contadores de agua de las viviendas quedó establecida en doce años.

Pasado ese tiempo, hay que renovar el medidor por otro nuevo, o bien someterlo a un procedimiento de verificación metrológica, por parte de un organismo autorizado de verificación, para que garantice que la contabilización del agua que se consume es la correcta.

Desde noviembre del año 2020, un total de 8.600 abonados de Emalsa en Las Palmas de Gran Canaria han solicitado ya el cambio de sus contadores de agua.

Sin embargo, hay otros 8.354 contadores que pese a haber superado su vida útil, no han sido sustituidos porque los abonados no han autorizado la operación a la compañía Emalsa.

¿Cuánto cuesta la operación?

Todos los que tengan que hacerlo en breve, tienen que saber que la operación no es gratuita. El precio establecido por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para un contador de 15 milímetros (el diámetro más habitual) es de 76,56 euros, impuestos incluidos.

Se trata de una tarifa que permanece invariable desde 2010.

Aunque el importe de la instalación de un contador nuevo es algo más elevado -para los de 15 milímetros, el precio final es de 123,7 euros-, en el caso de un cambio, la compañía mixta de aguas no aplica el concepto de fianza, que es de 47,14 euros para medidores con el citado diámetro.

Lógicamente, el precio irá subiendo a medida que el contador aumente de calibre. Así, el cambio del de veinte milímetros se quedará en unos 93,53 euros. Y el mayor, de cien milímetros, que se emplea en riego de cultivos, alcanzaría los 1.065 euros.

¿Cómo se realiza el cambio de contador?

Lo primero es saber si el aparato ha cumplido la vida útil. Lo normal es que si usted se encuentra en esta situación, Emalsa le haya enviado ya una carta en la que le informa que tiene que cambiar el aparato.

Si no ha recibido la carta, hay que pensar que el instrumento de medición no ha agotado su vida útil. Para eso, es esencial que Emalsa cuente con los datos de sus clientes debidamente actualizados.

La responsabilidad del cambio, fijado por la ley nacional, es de los usuarios ya que el reglamento del servicio de aguas del municipio de Las Palmas de Gran Canaria dice que los contadores son propiedad de los abonados. Por tanto, Emalsa actúa en este caso como mediador entre la exigencia ministerial y la obligación individual.

Si la sustitución la asume el abonado

En la misiva que remite Emalsa a los abonados que deben renovar el contador se explica que tienen dos opciones: una es que lo haga por su cuenta y la otra, que delegue en Emalsa.

Si se opta por la primera, el abonado asume «personalmente las obligaciones y responsabilidades inherentes» a la orden que fija el final de la vida útil de los contadores en doce años.

Pese a que debe buscar una empresa que se encargue de todo el procedimiento y pagar el precio fijado por la operación, debe informar a Emalsa de su decisión a través del trámite específico de su página web, remitiendo este formulario por correo electrónico u ordinario, o presentarlo en las oficinas de Emalsa.

Si se hace por la vía digital a través de Emalsa

En el caso de que se opte por encargar a Emalsa la sustitución del contador, a través de su oficina virtual, hay que rellenar un documento de delegación de cambio del contador, cuyo formulario se encuentra en esta página web.

Solo hay que rellenar unos campos como el número de la póliza de abono, el nombre y apellidos, el DNI, la dirección y un correo electrónico, elegir el modo de pago y darle a la pestaña de enviar.

Como ocurría con el supuesto de la gestión no delegada, también puede rellenar el formulario que puede descargar aquí y enviarlo al buzón de correo electrónico infodelegaciones@emalsa.es.

Si se lo encarga a Emalsa pero sigue prefieriendo el papel

Si no se quiere utilizar las vías telemáticas, el formulario, que tiene aquí a su disposición, puede ser entregado en la oficina de atención al cliente (Paseo de Tomás Morales, 70) en horario de 08.00 a 13.00 horas sin necesidad de solicitar cita previa.

Otra opción es depositar la petición en el buzón que está en la calle.

Y si se opta por el correo tradicional, la dirección a la que hay que enviar la petición es Paseo de Tomás Morales, 70, código postal 35004.

¿Hay que pagar de una vez o se puede fraccionar?

A los titulares particulares -que no sean comunidades de vecinos- y que tengan el recibo domiciliado, Emalsa da la posibilidad de abonar el importe total de una vez o de acogerse al pago fraccionado.

«El fraccionamiento será realizado en cuatro cuotas mensuales, advirtiendo que en la primera cuota que se abone, se incluirá tanto el importe del recibo bimestral como el primer pago por el fraccionamiento de plazo efectuado», detalla la compañía.

El pago fraccionado no conlleva el cobro de ningún interés ni la imposición de ningún recargo.

Si el abonado se encuentra en riesgo de exclusión social, y lo acredita mediante una certificación de los servicios sociales municipales, el cambio de contador resultará gratuito.

¿Y qué pasa si no cambia el contador?

Una vez que reciba la carta, tiene 15 días para responder.

De no hacerlo, Emalsa informa de los hechos al Gobierno, que puede establecer una sanción de hasta 5.000 euros por emplear instrumentos de medición sin verificar.

En caso de duda, puede ponerse en contacto con Emalsa en el teléfono 900 878 791 o 928 926 033.