En la imagen y en primer término, los seis condenados por este crimen. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

Los recursos no prosperan y el Supremo valida las penas para los autores del crimen de Fervorini

El Alto Tribunal desestimó las discrepancias planteadas en casación por las defensas y las condenó al pago de las costas

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La Sala Segunda del Tribunal Supremo desestimó los recursos de casación planteados por las defensas de los seis condenados por el crimen del italiano Davide Fervorini, cometido por estos el 11 de septiembre de 2018 en la capital grancanaria. El Alto Tribunal no atendió a los planteamientos de las defensas y dio por válida la sentencia dictada por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial, que fue ratificada en apelación por la Sala de lo Penal del TSJC.

En síntesis, el fallo desgrana cada uno de los motivos de casación propuestos y los desestima. Por una parte, en el caso de Sophia Valinhas García Bergmann, la Sala entendió que su concurso «no puede considerarse como una mera participación secundaria», al contrario. Fue «determinante en la ideación del robo y en la emboscada tendida a la víctima para que acudiera al lugar» para la comisión del crimen y, además, no se probó que «no se opusiera a ellos o no socorriera a la víctima por temor a los demás acusados». Todo ello cuando su conducta posterior de marcharse y «desentenderse de la víctima y amigo suyo» e irse a comer al McDonalds de Telde «para así esperar la hora apropiada para ir a la casa de Davide y perpetrar allí el robo en su vivienda, denotan que su argumento de un supuesto temor a los otros acusados es insostenible», sostiene el fallo.

De Adonay Santiago Guerra, que golpeó a Fervorini con la piedra en la cabeza, dijo el Supremo que quedó acreditado « tomó parte en la planificación del robo y la emboscada a la víctima», asestándole el golpe mortal.

Cinco de los seis condenados planearon y ejecutaron el crimen y en robo posterior a la víctima

Sobre Alejandro Altuenz Santana, la alevosía es clara ya que, dice la sentencia, agredió «con puñetazos, patadas y contundentes golpes con un bate de béisbol», al ahora fallecido y su participación, por ende, fue «activa tanto en el ataque súbito y sorpresivo a la víctima, como en la ejecución de las desmedidas agresiones» que condujeron a su fallecimiento, detalla.

En el caso de Wilson Enrique Quijano, la Sala advierte que se le aplicó la pena de prisión mínima imponible de 20 años, inadmitiendo el resto de motivos.

Con respeto a Rubén Pérez Santana, la cantidad de droga que le incautaron superaba «en más de mil veces» la dosis mínima psicoactiva fijada por la jurisprudencia, por lo que la pena impuesta se ajusta a derecho.

Por último, también desestimaron los planteamientos de la defensa de Layonel Santiago Pérez.

Hay que recordar que la Sección Sexta de la Audiencia Provincial condenó a penas que llegaban hasta los 29 años de prisión a las cinco personas que fueron juzgadas por la muerte violenta del italiano Davide Fervorini. Un sexto acusado, que no había participado en el crimen, fue también condenado a tres años por un delito contra la salud pública relacionado con el asesinato.

La Sala impuso 22 años de prisión por asesinato y robo a Sophia García Bergman; 26 años y medio a Adonay Guerra por asesinato, robo con fuerza y un delito contra la salud pública; 29 años a Rubén Pérez por asesinato, robo con fuerza y delito contra la salud pública; 22 años a Alejandro Antúnez por asesinato y robo con fuerza; la misma condena para Wilson Quijano por idénticos delitos y tres años a Layonel Pérez por delito contra la salud pública.

Los hechos

La sentencia, que tuvo como ponente a la magistrada Oscarina Naranjo, declaró probado que la acusada Sophia Valinhas García Bergmann mantenía una relación de amistad con Davide Fervorini y este le había dicho su intención de traspasar la asociación de cannabis que regentaba. Una vez que tuvo conocimiento de que Davide había percibido el dinero por el traspaso, se lo comentó a Adonay Santiago Guerra, por lo que decidieron sustraérselo proponiendo a participar al resto de los acusados. De esta forma, se sumaron al plan Rubén Pérez, Alejandro Antúnez y Wilson Enrique Quijano.

El 11 de septiembre de 2018, sigue la resolución, Adonay, con consentimiento de Sophia, envió un SMS desde el móvil de ella haciéndose pasar ésta, para quedar en un lugar con Davide. Todo ello «confiando Davide que iba a quedar sólo con Sophia para intimar». Le dijo al italiano que quedarían en una construcción abandonada ubicada al final de una carretera asfaltada de Barranco Seco.

Rubén, junto con los acusados Alejandro y Wilson, subieron a una casa en Valleseco donde se encontraban Adonay y Sophia y entre todos concertaron la cita para robarle el dinero.

La cita

Sobre las 22.00 horas del 11 de septiembre de 2018, los cinco acusados acudieron al lugar pactado y, mientras Rubén, Adonay, Alejandro y Wilson se escondieron, Sophia acudió al encuentro de Davide.

En ese momento, Adonay, Rubén, Alejandro y Wilson sorprendieron a la víctima, se abalanzaron sobre él sorpresivamente, lo sacaron al exterior de la casa y «con ánimo de acabar con su vida», Adonay le hizo un mataleón -una llave de lucha-, propiciando que el resto de los acusados arremetieran contra él. Rubén le golpeó contundentemente con un bate de béisbol en el tórax y Alejandro y Wilson le «agredieron con puñetazos, patadas y contundentes golpes con un bate de béisbol».

A continuación, Adonay y Rubén, «lo arrastraron dentro de la casa» y en ese estado de total y evidente indefensión, Adonay cogió una piedra de grandes dimensiones que se encontraba en el interior del inmueble y se la «arrojó con contundencia sobre la cabeza, al menos, en dos ocasiones, hasta que acabaron con su vida con la brutal agresión y dejando la piedra al lado del cadáver de Davide», expone textualmente la resolución.

Como consecuencia de los anteriores hechos, Davide Fervorini murió por shock traumático causado por traumatismo craneal y torácico. El cadáver fue hallado el 16 de septiembre de 2018, cinco días más tarde de la comisión de los hechos.