Imagen del juicio celebrado en la Ciudad de la Justicia. / F. J. F.

No hay pruebas de que el Matadero no sacrifique animales bajo la norma Halal

El juez desestima la demanda de la Asociación de Ciudadanos Marroquíes en Canarias. Denunciaron que se aturdían a los animales con dióxido

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El titular del Juzgado de Primera Instancia número 10 de Las Palmas de Gran Canaria ha determinado que no hay pruebas para sustentar la demanda planteada por la Asociación de Ciudadanos Marroquíes en Canarias, que se quejaron de que en las instalaciones de Mataderos Insulares de Gran Canaria estaban utilizando el método del aturdimiento químico de los animales a la hora de sacrificarlos, contraviniendo así las normas del rito Halal.

Las mismas determinan que el matarife debe de ser un musulmán en sus plenas facultades y que pronuncie la fórmula ritual islámica llamada 'b'ismil-Lah', que significa «en el nombre de Alá». A su vez, la cabeza del animal debe estar orientada hacia La Meca, el cuchillo para matar tiene que estar afilado y es obligatorio degollarlo haciendo que fluya la sangre al exterior hasta que muera en un proceso que puede prolongarse durante siete u ocho minutos. En la mayoría de los países islámicos es el cabeza de familia quien sacrifica al animal, pero las normas sanitarias españolas impiden que se lleve a cabo de esta forma, por lo que los musulmanes compran la carne en mataderos como el de Gran Canaria o en carnicerías Halal.

La autoridad judicial ha dado por válida la versión ofrecida por el abogado de Mataderos Insulares de Gran Canaria, quien expuso en el acto del juicio que la comunidad musulmana de la isla con la entidad un convenio el 12 de noviembre del 2010, por el que se regulaba «el sacrificio de aves bovinos y de vacuno, para su propio consumo, siguiendo el rito Halal» en sus instalaciones, «verificando la normativa vigente en materia de seguridad e higiene». Además, presentó un informe en el que un técnico determinó que no existía «maquinaria alguna para el sacrificio de animales con dióxido de carbono».

Debido a la falta de acreditación de los hechos por la parte demandante, el magistrado dictó una sentencia desestimatoria de la demanda con la imposición de costas a la Asociación de Ciudadanos Marroquíes en Canarias.

La polémica fiesta del cordero

Abel Román, representante de la Red Canaria Solidaria Contra la Crueldad Animal, escribió este texto:

«La fiesta del cordero que celebrarán los musulmanes el día 20 de julio de este año y durante tres días, es inadmisible en una sociedad civilizada y moderna. El matarife rebana el cuello del cordero, sin aturdirlo previamente y deja que se desangre durante unos angustiosos minutos hasta que pierde la conciencia. En esos infinitos minutos para el pobre animal, sufre la agonía de una muerte innecesaria, gratuita y cruel. Europa da a elegir a los estados permitir a musulmanes y judíos este método cruel o exigir el previo aturdimiento para que evitar que sufran.

España está entre los países que se les permite a los musulmanes y judíos esta práctica. Suecia, Noruega, Islandia, Dinamarca, Eslovenia, y últimamente Bélgica lo prohiben y exigen la medida humanitaria del aturdimiento. Es decir aturdir al animal para que no sienta dolor. Nueva Zelanda el país con mayor producción de carne Halal también los aturde previamente. Muchos países musulmanes han desechado esta práctica, como Emiratos Árabes, e incluso algunas jerarquías religiosas musulmanas también se han actualizado y ya exigen el previo aturdimiento. En el mundo musulmán no hay un único jefe religioso como los católicos o los budistas.

La sociedad musulmana se está desmarcando de estas prácticas. En Túnez, la Asociación por una Alternativa Caritativa al Sacrificio de los Animales (Acasa), propone que el dinero empleado en matar a los corderos, se done para comprar casas a familias que duermen en la calle.

La egipcia Fátima Nouet describía la fiesta del sacrificio, que 1.500 millones de musulmanes celebran a partir de este 20 de julio, alrededor el mundo como la mayor masacre cometida por los seres humanos. Sacrificar animales para alimentar a la gente, debe seguir los métodos más compasivos, dice Fátima. Sammer Hakim, fundador de la iniciativa vegano-musulmana, un grupo que trata de concienciar a los fieles de Mahoma sobre el impacto que la elección de una dieta saludable tiene en el planeta, dice: «Si Mahoma viera como millones de animales son maltratados en todo el mundo, lo condenaría». El problema de la religión musulmana es que sus preceptos siguen anclados y no sean actualizados. Claro está que Mahoma, cuando impuso estas prácticas para matar animales, lo hizo pensando en evitar métodos aún más crueles que se practicaban en esa época. Él fue un adelantado en la lucha contra la crueldad animal, pero ahora hay métodos técnicos modernos que superan ese antiguo del degüello en vivo. Hacen sufrir mucho menos al animal y Mahoma lo aprobaría, pues su filosofía e intuición era no hacer sufrir al animal.

En España, el método Halal se hace en el 95% con previo aturdimiento y así lo certifica el instituto que da los certificados Halal. Otra curiosa característica es que en Europa son más extremistas que los propios países musulmanes en este tema. En España, que es lo que nos toca, debemos de cambiar la ley y poner por encima de tradiciones cruentas, la humanidad en el trato con los animales, es decir, tratándolos con ética y compasión. ¿O es que vamos a tolerar una tradición africana como la ablación hacia las mujeres? Yo respeto a los musulmanes y sus tradiciones, siempre que las actualicen a los tiempos actuales, a la ética, a la moral y a la civilización. Igual que siempre he respetado, querido y amado, a mi padre que era palestino musulmán«.