Imagen de archivo de dos guardias civiles sin relación con este caso. / C7

Pegó borracha a su marido y luego a un guardia civil

Fue su propia hija la que alertó al 112 de los hechos porque temía que la condenada también agrediera a su bebé de seis meses

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Se encontraba en un importante estado de embriaguez y primero la emprendió a golpes con su marido para, a continuación, cuando dos agentes de la Guardia Civil acudieron al hogar al ser requeridos, abofeteó a uno de ellos. Este es un resumen de los hechos que fueron analizados por el Juzgado de lo Penal número 1 de Las Palmas de Gran Canaria, que condenó a Teresa Montesdeoca Montesdeoca a tres meses de prisión y el pago de una multa de 270 euros por los delitos de atentado contra la autoridad y lesiones.

Los hechos ocurrieron el 26 de agosto de 2020 cuando la condenada, que tiene 50 años, se encontraba en su domicilio en la localidad de Vecindario en un evidente estado de embriaguez. Según la sentencia, la hija de esta llamó a la Guardia Civil porque su madre había estado agrediendo a su pareja sentimental y tenía miedo de que hiciera lo mismo con su bebé que tenía seis meses en el momento del incidente.

Una vez personados en el lugar los agentes, se entrevistaron con la persona que llamó al 112 y les informó que su madre, en estado ebrio, estaba agrediendo a su padre y temía que fuera a más con su actitud violenta.

Los guardias civiles también hablaron con el agredido, que les contó cómo había sufrido varios golpes por parte de su pareja sentimental. Lo observaron y vieron que tenía lesiones en el bíceps superior izquierdo y en el cuello, por lo que le preguntaron si quería denunciar los hechos, a lo que este les respondió que no y que para evitar más problemas, iba a abandonar la casa. A la vista que la víctima no quería denunciar, los agentes fueron a hablar con la acusada quien, de buenas a primeras y sin mediar palabra alguna, propinó un guantazo a uno de los agentes produciéndole una contusión. Por ese motivo, procedieron a su detención y comprobaron que estaba borracha ya que llegó a balancearse mientras bajaba la escalera de la vivienda, pero manifestaron que permanecía «consciente de lo que hacía».

Que no recordaba nada

Teresa Montesdeoca Montesdeoca se limitó a declarar en la vista oral que no recordaba nada de lo que había pasado ya que estaba borracha el día de los hechos. El Ministerio Fiscal -que inicialmente no acusó por lo que de no haber acusación particular habría salido absuelta- entendió que ese motivo era una circunstancia atenuante de la responsabilidad criminal, en contra del criterio de la letrada de los agentes de la Guardia Civil, Ana Tacoronte Luzardo, quien defendió el hecho de que ese estado de embriaguez no le impidió ser consciente de lo que estaba haciendo.

A pesar de lo expuesto por la abogada de la AUGC, la magistrada María Gabriela Ramos Sáenz dictó una sentencia condenatoria contra Teresa Montesdeoca Montesdeoca, a la que penó a tres meses de prisión por un delito de atentado a agente de la autoridad y una multa de 270 euros por otro leve de lesiones, además del abono de las costas judiciales. También tiene que pagar 35 euros al guardia civil por haberle abofeteado en el ejercicio de su trabajo como agente de la ley.