Las Palmas de Gran Canaria trabaja por «intentar salvar el verano» turístico

El Concejal de Turismo reconoce que volver a los nuveles de actividad de antes de la pandemia costará años

EFE Las Palmas de Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria trabajará por «intentar salvar el verano» comenzando a recuperar parte de los turistas perdidos a consecuencia de la covid-19 a partir de julio, para cuando cree «posible y razonable» esperar que se den condiciones para empezar a reactivar ese sector como que vuelvan a viajar los visitantes foráneos.

Así lo ha expuesto este lunes el concejal de Turismo de la ciudad, Pedro Quevedo (NC), quien reconoce que volver a los niveles de actividad anteriores a la pandemia costará, en todo caso, años.

El concejal ha expresado este parecer al presentar el proyecto del tercer Plan de Marketing Turístico de Las Palmas de Gran Canaria, cuya elaboración se afronta desde la convicción de que tras la crisis derivada del corona virus «todo el mundo está obligado a adaptarse» a una nueva realidad y en especial el sector hostelero y vacacional, que «sufre de forma severísima sus consecuencias».

A partir de ese planteamiento, Quevedo ha explicado que el plan se desarrollará en tres fases de trabajo, la primera de las cuales será de búsqueda de información sobre los mercados y los segmentos de viajeros que más conviene intentar atraer a la ciudad, a fin de adecuar la oferta de la ciudad y «no estar improvisando permanentemente».

En esa etapa se harán encuestas y estudios de mercado destinados a «analizar las nuevas prioridades de productos turísticos, las tendencias y nuevos mercados, la opinión de los ciudadanos, de los actores del sector y la opinión externa, saber cómo nos ven», ha adelantada la directora del proyecto, María Angels Serra.

La segunda fase de trabajo comprenderá la formulación estratégica de la imagen de destino a definir con el 2024 como horizonte, la aclaración de la posición de la ciudad frente a otros destinos competidores, de los objetivos cualitativos y cuantitativos y de la estrategia de mercados y productos.

La concreción de los planes operacionales orientados a la recuperación del turismo urbano y el crecimiento flexible será el siguiente paso a acometer, ya en la tercera fase.

Un trabajo este que se hará con el propósito de que el sector mejore «no solo en términos del número de turistas sino también de la sostenibilidad del destino, la calidad y la experiencia satisfactoria, nuestra reputación, el mantenimiento de nuestra identidad y, por supuesto, la distribución de los beneficios», ha querido especificar Pedro Quevedo.

El presupuesto que se destinará a las acciones a emprender y la propia naturaleza exacta de las mismas, que irán desde iniciativas de promoción exterior a mejoras del entorno urbano y se desarrollarán de 2021 a 2024, se concretará en esa etapa final del proyecto, que se prevé ultimar antes de final de año, ha informado María Angels Serra.

La directora del proyecto ha avanzado que hacer campañas para captar nuevos mercados emisores de turistas internacionales o segmentos de clientes no tan tenidos en cuenta hasta ahora, como el de las familias numerosas, estará entre esos planes operativos aún por elaborar.