Imagen del acusado, este miércoles durante el juicio celebrado por la Audiencia Provincial. / F. J. F.

Una menor declara que su presunto agresor la sometió a tocamientos durante cuatro años

La víctima manifestó que el acusado, que lo niega todo, la obligaba también a tocar sus genitales. Se enfrenta a una pena de ocho años de prisión

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

« Pasó en más de una ocasión, no recuerdo cuántas veces, pero sí sé que fue antes de 2020. Me tocaba mis pechos y mis partes íntimas. No sé, pero quizás me pasó más de diez veces y siempre ocurría cuando mi madre se iba a trabajar y nos dejaba en la casa de José los fines de semana». De esta forma comenzó a describir una niña de 11 años los presuntos episodios de abusos sexuales sufridos a manos de un amigo de la familia al que incluso consideraba como un abuelo.

La menor narró en la prueba preconstituida que se visionó en el juicio celebrado ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas, que se «sentía mal» porque su madre siempre le estaba preguntando «si alguien me tocaba y me sentía cada vez peor. Yo no le decía nada porque tenía miedo de que me pegara», expuso. « Cuando mi madre me preguntaba era porque sentía que algo pasaba, que había algo muy raro, como un mal sueño. Me sentía mal por mentir a mi madre», contó esta niña.

Según el fiscal Miguel Portell, los hechos ocurrieron en varias ocasiones durante el período de tiempo comprendido entre el año 2016 y 2020. En ese espacio, el procesado aprovechaba que la menor acudía con frecuencia al domicilio que él compartía con la tía de la niña en Vecindario (Santa Lucía de Tirajana) para cometer los presuntos abusos sexuales.

Se hacía valer de la «situación de confianza que se había generado y el escaso desarrollo intelectual de menor», determinó el Ministerio Público, para actuar «movido por el ánimo de satisfacer su deseo sexual». En este escenario, le realizaba tocamientos en los pechos y en los genitales por dentro de la ropa a la víctima y le cogía su mano para que ella le tocase el pene, agarrándola fuertemente por la cintura para retenerla.

De la misma forma, solía « amedrentarla» manifestándole que, si le contaba lo sucedido a alguien, su madre o alguien de la familia la iban a castigar pegándole.

El acusado responde a las preguntas de su letrada. / F. J. F.

La última vez, según declaró, que sufrió abusos sexuales fue en fin de año de 2020. «Estábamos en la casa de mi tía, todos felices cantando con mi familia y después los adultos se fueron a una fiesta africana un poco lejos y nosotros nos quedamos en la casa», narró. Estaba en el salón con sus primas y cuando ellas se fueron, me asomé al balcón para despedirme. Fue en ese momento cuando José empezó a tocarme. Mi hermano se quedó dormido y él me tocó las tetas y mis partes íntimas por dentro de la ropa. Me sentía muy mal y rara», expuso esta menor de edad.

Se declaró inocente

Por su parte, el acusado negó todos los hechos objeto de acusación y dijo que jamás había tocado a la niña. « La conozco desde que nació y cuidaba de ella desde pequeña, como si fuera su abuelo. La madre la llevaba los fines de semana y el lunes se marchaba para ir al colegio», contó.

«En ningún momento la he tocado, mi relación con ella era buena, le hacía las comidas, la cuidaba y estaba contenta conmigo», añadió José María S. R.

Para la acusación, los hechos son constitutivos de un delito de agresión sexual continuado a menor de 16 años y por ello pide la imposición de una condena de ocho años de prisión, la prohibición de aproximarse a la menor durante 15 años, una medida de libertad vigilada de ocho años y el pago de 20.000 euros por los daños morales causados.

Su defensa, ejercida por la letrada Yasmina Suárez, por su parte, pidió la absolución de su cliente basándose en que la acusación sólo se fundamentaba « en la declaración de la menor, que no fue constante en el tiempo y omitió datos de una incidencia psicológica bastante impactante». señaló en su informe.

También manifestó que la víctima había incurrido en múltiples contradicciones como que «en el Materno declaró que había sufrido tocamientos anales, orales y mamarios y luego en el forense ya manifestó que se quitó voluntariamente el pantalón, bragas y el vestido, para luego en la preconstituida decir que no fue así. Además, la tía contó que no hubo fiesta de fin de año y que en la misma, la niña estuvo haciendo tik-tok y esa aplicación salió en 2019 y no en años anteriores».