Imagen de la misa celebrada en honor al santo patrrón en el día grande de las fiestas. / ARCADIO SUÁREZ

«Que San Lorenzo nos ayude»

Fiestas patronales. El pueblo celebra su día grande con límite de aforo en la iglesia, sin procesión ni feria de ganado, pero anunciado con las tracas de voladores que el año pasado no se autorizaron

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

Un día nublado y fresco. La zona que habitualmente acoge la feria de ganado, junto al centro de salud, desierta. Dos turroneros como únicos representantes de unos feriantes cuyos puestos tradicionalmente colonizan el pueblo. La plaza, perimetrada para los actos que se desarrollan sobre su escenario. La iglesia, vallada para controlar el acceso de las personas que, con reserva previa, habían logrado una de las 45 plazas a las que e l nivel 4 de alerta sanitaria restringe un aforo que además debían compartir con los representantes políticos que acudían a la misa de las 12.00 horas. En la entrada al templo, unas pocas personas que se acercaron y ante la imposibilidad de asistir a la eucaristía, se conformaban con ver al santo.

Ese es el ambiente que se respiraba ayer en San Lorenzo, un pueblo que vivía otro 10 de agosto muy alejado de lo que suele ser el día grande de sus fiestas patronales debido a las restricciones que impone la pandemia.

Pero si hay algo con lo que no pueden las limitaciones vigentes es con el poder de las tradiciones que anima a personas como Lorenza Santana a acudir «todos los años» a visitar a un santo con el que comparte onomástica desde Arucas, donde reside. «Vengo por tradición, porque me llamo igual que él y mi hija también», comenta a las puertas de un templo al que solo pudo acceder para rezarle al patrón, pero que tuvo que abandonar a su pesar antes de la misa de las 12.00 horas, pues el aforo estaba completo. «Al menos lo vi», explica tras su visita.

Imágenes del día grande en San Lorenzo. / Arcadio Suárez

Confiesa que le da pena que no se puedan desarrollar con normalidad unas fiestas que «son preciosas, muy alegres y bonitas» y echa de menos actividades como «la feria de ganado». Pero tiene fe en que las cosas sean mejores el próximo año y confía en que el santo interceda para ello. «Que San Lorenzo bendito nos ayude», es el deseo que lanza.

Armando Naranjo tampoco ha conseguido sitio para asistir a la misa de 12.00 horas, pues no sabía que era necesario reservar plaza. Pero fue informado de que ya se había celebrado una a las 09.00 horas y durante el día se oficiarían otras dos, a las 18.00 y a las 20.00 horas.

«Vengo siempre», explica quien reivindica su condición de «hijo del pueblo», aunque ahora «vivo en Santa Brígida». Dice que visita al santo patrón para «darle las gracias». Apunta que la situación «es difícil», pero «no hay que perder la esperanza».

Paco Montesdeoca también es asiduo a las fiestas de San Lorenzo, donde vende lotería de la Administración nº1, El Timple Dorado, del Mercado de Vegueta. Dice que la «venta está más o menos» y aunque no son las «dos o tres hojas» que podía vender hace dos años, a media mañana ya le hablan comprado «cuatro décimos del 10, el número de la suerte». La siguiente cita en su calendario, «San Roque, en Valsequillo».

Ricardo Ramírez también tiene previsto ir «a San Roque y luego a la Cuevita» a vender los turrones que de forma artesanal elabora en Teror su familia «desde mi bisabuelo». Dice que es «un negocio familiar» y se muestra orgulloso de que todo el proceso sea «artesanal», desde la fabricación al envasado. Explica que son las personas mayores las que más le compran, pero están introduciendo productos nuevos como turrones sin gluten para llegar a más gente. «Sigo por tradición y uno lo lleva en la sangre», dice.

José García se estrena este año como presidente de la Comisión de Fiestas de San Lorenzo, una organización en cuyo nombre habló en la misa en honor al patrón tal día como ayer de 2020. En esa ocasión le reprochó al Ayuntamiento, en la figura del alcalde, su falta de apoyo a las tradiciones de una cita que tiene la consideración de Fiestas de la Ciudad, pues se prohibió que se lanzaran voladores. Dice que este año las cosas han cambiado y «se han puesto las pilas y han tirado la casa por la ventana», además de que «empezaron a limpiar los terrenos y barrancos con tiempo para que no hubiera problemas».

Por eso l a víspera del patrón, a las 23.10 horas, se lanzaron 12.000 voladores desde tres puntos del pueblo. En el más alto de ellos estaba Evaristo Guzmán, vecino del pueblo, que comparte su labor de sanitario con la de pirotécnico, una faceta en la que dice comenzó «hace 29 años» por una promesa de su madre.

El representante de la comisión de fiestas dice que organizarlas con las restricciones actuales «ha sido el doble de trabajo», pero que están transcurriendo con normalidad pues la gente entiende que «tenemos que cumplir las normas». De ahí que se haya optado por la reserva previa para asistir a las galas y actuaciones -a través de la plataforma tureservaonline.es- para no superar el aforo de 250 personas que tienen autorizado en la plaza.

Gala Drag

Asegura que «para la actuación de Falete» de anoche las plazas «duraron dos minutos». Pero que para la Gala Drag del sábado día 14, a las 21.30 horas, se agotaron en menos tiempo. Y es que recuerda que es la primera desde la pandemia. Va a contar «con 12 participantes», que es el límite que se ha puesto, «con dos ayudantes cada uno», y actuarán en el siguiente orden: Drag Elektra, Drag Shírah, Dúo Las Trastionas, Drag Mercurio, Drag Eyzet, Charlie Drag, Drag Hefesto, Drag Ármek, Drag Lemnos, Drag Orión, Drag Shíky y Drag Owen.

Comenta que «los drags están contentos, como si fuera la gala del carnaval», por lo que supone volver a actuar sobre un escenario. El espectáculo lo presentará Roberto Herrera y actuarán Pedro Daktari y Dácil Suárez.