Imagen de los juzgados de Arucas. / Arcadio suárez

Libertad con cargos de abuso sexual para el empresario de Arucas

Fue denunciado y detenido por haberse, presuntamente, aprovechado de una empleada de su empresa dedicada al sector tecnológico.

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El Juzgado de Instrucción número 1 de Arucas decretó ayer la libertad con cargos por abuso sexual para el empresario Iago C.R. después de que fuese denunciado y detenido por haberse, presuntamente, aprovechado de una empleada de su empresa dedicada al sector tecnológico.

Este individuo reconoció ante la autoridad judicial que había contratado a la denunciante, pero afirmó que no hubo contactos íntimos, ni si quiera consentidos. Hay que recordar que la joven de 24 años relató a la Guardia Civil que su jefe la coaccionaba para que tuvieran contactos sexuales a cambio de pagarle la nómina cada mes y que solo le abonaba 600 euros, una cantidad alejada del sueldo mínimo establecido por una jornada completa.

En su comparecencia ante la autoridad judicial, Iago C.R. admitió que practicaba el sadomasoquismo con su pareja sentimental y que grababa algunas escenas pero que no se las enviaba a la denunciante como ella expuso en su denuncia. También negó que mantuvieron conversaciones subidas de todo y la incitó a la práctica del sexo, como así explicó la joven que detalló que fue coaccionada.

Esta trabajadora había denunciado que se sintió amenazada por el empresario que le decía que si no hacía lo que él le pedía, no encontraría más trabajo en la isla. Todo ello teniendo en cuenta de que esta empleada no es de la isla y tenía arraigo en Gran Canaria, por lo que se sentía desvalida, como dijo a la Guardia Civil.

Indicó a su vez que la obligaba a hacerle compras y la comida alegando que eso era lo común en España y que el último año estuvo trabajando intensas jornadas en su empresa llamada Chovendo sin estar asegurada. Este extremo sí lo reconoció el investigado, que fue sometido a una inspección de trabajo días atrás.

El juez decretó su libertad sin fianza pero decretando una medida de alejamiento a 500 metros y la prohibición de comunicarse con la víctima.