Las Edades no espera por las cuentas

Los presupuestos sometidos a votación ciudadana no contentan a todo el mundo. Es el caso de los vecinos de Jinámar, que ven como la atención a los notables desperfectos del Parque de las Edades está supeditada al sufragio popular. Exigen una actuación inminente a un espacio clave para el esparcimiento en el barrio.

El Parque de las Edades debería ser un pulmón verde en el corazón de Jinámar, un barrio que lamenta formar parte de la capital desde el extrarradio. Sin su oferta de ocio y su acceso a servicios elementales. No obstante, la zona se encuentra plagada de desperfectos que sus vecinos denuncian y que, aseguran, son proclamas en el desierto.

Eso atestigua Teresa Roca, y el resto de personas que forman el colectivo vecinal Asociación de Comunidades Progreso de Jinámar. Carpeta en mano, muestran todas las comunicaciones y solicitudes por escrito que han hecho al gobierno municipal a través de la concejalía de distrito que encabeza Lourdes Armas.

E insisten en que las necesidades del parque no pueden estar pendientes del voto de los ciudadanos. El arreglo de los aparatos del parque infantil y el vallado del parque al completo, presupuestado en casi 160.000 euros, será consultado en los presupuestos participativos que presentó el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria el pasado miércoles.

La principal queja de los vecinos es el mal estado del vallado. Una de las partes próximas a las canchas se cayó hace más de un mes. Y así permaneció hasta esta semana, que, explican, fue colocada y apuntalada con palos y cintas por miembros de los bomberos. Pero estas no son las únicas súplicas de los habitantes del barrio en relación al parque.

Exigen también que se atienda al cierre completo del parque infantil, ya que uno de sus laterales se encuentra descubierto y acaba en un pequeño muro que desemboca con un terraplén que no está sometido a mantenimiento. También protestan por la falta de limpieza. Sus canchas, por poner un ejemplo, se encuentran manchadas y repletas de heces de distinto tamaño.

«Necesitamos que se arreglen estos desperfectos, tenemos los mismos derechos que los habitantes de Siete Palmas, que allí sí que tienen los parques en buen estado. No estamos en el centro de la ciudad, no tenemos muchos lugares en los que estar. Hemos planteado todos nuestros problemas al Ayuntamiento, los tenemos todos documentados por escrito, pero no hemos encontrado respuestas a nuestros ruegos», comenta Teresa Roca, de la Asociación Progreso de Jinámar.