La climatización del Julio Navarro está a la espera de proyecto

Los usuarios se quejan de la baja temperatura de las piscinas y los menores han sido derivados a otros espacios. El concejal de Deportes habla de un sistema «vetusto» que está a la espera de un proyecto para su actualización. Si el club no encuentra inversor el IMD asumirá el coste, asegura.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

La baja temperatura que se registra en las piscinas Julio Navarro y Roque Díaz ha provocado las quejas de algunos socios del Club Natación Las Palmas, entidad deportiva que desarrolla su actividad en estas instalaciones de titularidad municipal junto al parque Doramas.

La falta de climatización de la piscina de 50 metros y de la 25 que Barceló construyó junto a la calle Emilio Ley -a cambio de convertir la antigua Roque Díaz en zona verde- no solo ha hecho que algunos habituales de las instalaciones hayan optado por dejar de ir, sino que ha obligado a derivar a los menores que acudían a entrenar a otros espacios de la ciudad.

«Lo que estamos haciendo es derivar a los niños y niñas a la piscina de León y Castillo y también a una o dos calles que nos van a dejar en la piscina 29 de Abril para que ellos y los másters así como los niños con discapacidad puedan hacerlo en condiciones», explica el concejal de Deportes del Ayuntamiento capitalino, Aridany Romero.

Apunta que en contra de lo que algunas voces han proclamado, el proyecto de Barceló que permitió renovar gran parte de unas instalaciones que presentaban muchas carencias, no contemplaba la climatización de la nueva pileta de 25 metros. «No estuvo nunca dentro de sus obligaciones», confirma.

En cualquier caso, asegura que hay que entender estas instalaciones «como un elemento integral» que cuenta con un «sistema vetusto» que precisa de un nuevo proyecto de climatización, algo que está a la espera de que el club encuentre un inversor que lo acometa. Aunque la situación se ha demorado más de lo previsto.

Así las cosas, Romero entiende que hay que actuar. «No voy a esperar más. He encargado el proyecto de climatización -el Instituto Municipal de Deportes (IMD)- y lo vamos a pagar si no aparece un inversor», dice.

Recuerda que «ahí hay muchas posibilidades, a través de la climatización, del exceso de energía», que se puede «verter en la red y el inversor gana ese dinero». Y afirma que «hay muchas empresas con las que estamos hablando para esa formula» mediante la cual el inversor puede ir rentabilizando su aportación «conforme va vendiendo la energía». Además, señala, de que «el Cabildo y el Ayuntamiento van a subvencionar todo el trabajo que ahí se va a hacer».

Pero mientras aparece algún interesado, Romero busca agilizar el proceso. «Lo que he hecho es adjudicar un contrato para que un ingeniero haga el proyecto de climatización y desde que lo tenga voy a hacer dos cosas: si el CN Las Palmas tiene socio inversor, lo hará ese socio; y si no, lo voy a licitar desde el IMD. No voy a esperar más, no puedo esperar más», indica.

Apunta que confía en recibir ese proyecto «no mas allá de los primeros 15 días de enero» y si no hay cambios en cuanto a inversores, «con mi presupuesto ejecutar la climatización».

El edil hace hincapié en que las piscinas «no han tenido ningún control por el gobierno municipal y ahora, a través de la fundación, le estamos poniendo ese control». Y no duda en asegurar que la situación actual responde a que «durante muchos años no se invirtió en el mantenimiento de las instalaciones», no solo por parte «del gobierno municipal, sino de la directiva, que estaba obligada a hacerlo».

Así, expone que «de los cinco aparatos» que hay en las instalaciones «no funciona casi ninguno» y ahora se intenta poner en marcha «al menos una de las bombas para calentar la piscina de 25 metros», mientas se acomete la «transformación definitiva» de las instalaciones.

Romero confía en que en un plazo de entre «7 y 10 días, al menos la de 25 esté climatizada» porque «la de 50 va a tener que esperar un poco más».