La ciudad no olvidará a Pinito del Oro

Se fue Pinito del Oro pero permanece el recuerdo. Y la leyenda. Por el tanatorio San Miguel, en la capital grancanaria, desfilaron ayer centenares de personas para dejar constancia de su pésame a sus familiares. El Ayuntamiento también trasladó sus condolencias por tan dolorosa pérdida.

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria lamentó ayer profundamente el fallecimiento de la artista circense e Hija Predilecta de la ciudad, María Cristina del Pino Segura Gómez, conocida a nivel mundial como Pinito del Oro. De esta manera, el alcalde, Augusto Hidalgo, transmitió, en nombre de toda la Corporación municipal, sus más sentidas condolencias a la familia, amigos y compañeros de la artista fallecida.

Según recordó el Ayuntamiento, María Cristina del Pino Segura Gómez nació en el barrio de Guanarteme en 1931 en el seno de una familia numerosa conocida por los Segura.

Su padre fundó el primer circo que transitó por las islas y la península y sería ahí donde una joven Pinito del Oro empezaría a destacar como trapecista.

Por su parte, gracias a su estilo atrevido, la artista grancanaria daría el salto en 1950 a los Estados Unidos de la mano del Circo Ringling en el que trabajó durante siete años. Ya en 1960 consiguió el Premio Internacional del Circo y en 1961 se retira tras una grave caída. En 1968 reapareció en el Circo Price de Madrid y en 1970, tras otro accidente con el trapecio, se retiró definitivamente y se instaló en Las Palmas de Gran Canaria, donde se dedica a su otra gran pasión, la escritura. En España, Pinito del Oro logró también numerosos distinciones por su labor circense como el Primer Premio Nacional de Teatro (circo) en 1956; Medalla del Sindicato de Espectáculos, en 1958; y el Primer Premio Nacional del Circo del Ministerio de Cultura en 1990. Por su parte, en 1995 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria reconoció esta brillante carrera de la trapecista grancanaria y le concedió la distinción de Hija Predilecta de la ciudad.

Este reconocimiento por parte del Consistorio completó un primer homenaje que se le rindió en 1994 con la nominación de Pinito del Oro a la plaza situada en el paseo de Las Canteras en su confluencia con la calle Los Martínez de Escobar. Su reconocimiento más reciente lo viviría en mayo de este mismo año al ser galardonada con la Medalla de Oro de Canarias.