Imagen de archivo del edificio Racsa, en La Isleta. / ARCADIO SUÁREZ

La Isleta pide que se modifique el Plan General para evitar que se demuela el edificio Racsa

Colectivos vecinales del barrio portuario formalizan una propuesta para mantener el inmueble como industria cultural y creativa

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Los colectivos Soppa de Azul, Mojo de Caña, Foro por La Isleta, La Fábrica de La Isleta, Asociación Atlas, Asociación El App-Arte y Arquypiélago SCP han formalizado la propuesta bautizada con el nombre 'La industria cultural y creativa de La Isleta RACSA', en el que el nombre de la vieja industria de refinería se convierte en acrónimo de Recuperamos (reforzamos, rehabilitamos, revitalizamos) el Arte y la Cultura para una Sociedad Abierta.

«La propuesta consiste en llegar a acuerdos con los actuales propietarios del edificio para reactivar la actividad industrial cultural y creativa e ir ocupando el edificio lentamente, según demanden en cada momento los proyectos e ideas de las asociaciones, colectivos o personas a título individual», exponen los impulsores del proyecto en su proposición, «no será necesario modificar las salas en sus comienzos, dado que en el momento actual, el inmueble, con algunos pequeños retoques, es habitable».

EL DATO

  • Inauguración. La industria comenzó a funcionar en el año 1958 bajo el nombre Refinería Aceitera Canaria, sociedad anónima. De ahí procede el acrónimo Racsa.

  • Cierre. La empresa estuvo operativa hasta mediados del año 2011. En aquellos momentos, los propietarios eran la empresa SOS Coprporación Alimentaria.

  • Ordenación. El Plan General de 2012 propone su demolición para prolongar la calle Atindana y crear un bulevar con edificios de 5 y 7 plantas.

La iniciativa se enfrenta al problema de la adquisición del inmueble, cuyos propietarios lo han tasado en diez millones de euros, como consta en el documento. Pero los colectivos isleteros confían en que las instituciones hagan un esfuerzo similar al que hizo el Ayuntamiento en solitario con el edificio Fyffes, por el que pagó 9,3 millones al Estado.

El portavoz del Foro por La Isleta, Félix Alonso, explica que la propuesta ha sido bien recibida en el Cabildo, si bien el Ayuntamiento contempla su demolición y la creación de un bulevar.

«Dividiría al barrio en dos partes y se otorgaría preferencia a los vehículos, y no a las personas», señala la propuesta, «se podría hacer una modificación puntual del Plan General de 2012 y actualizarlo a las demandas que tiene el barrio». Con ello se evitaría su desaparición. «El edificio Racsa debe ser conservado».

El ejemplo del Matadero

Los promotores plantean un modelo de gestión que quiere seguir el ejemplo público-privado que existe en el Matadero de Madrid, un centro cultural abierto en el antiguo mercado de ganados de la capital española.

Félix Alonso, del Foro por La Isleta, explica que la idea es que «sea un edificio de arte, un espacio para artistas como Pepe Dámaso», que es vecino del barrio, pero también para recordar a otros ilustres como Manolo Millares o César Manrique. El Foro también precisa de «un espacio donde se expongan documentos sobre la historia del barrio» y que sirva de epicentro de la celebración del día de La Isleta, que tiene lugar cada 26 de febrero en conmemoración del inicio de la construcción del Puerto de La Luz.

Arquypiélago proyecta en el edificio «la creación de un laboratorio urbano que incorpore los programas de participación ciudadana en el quehacer del nuevo urbanismo de Canarias». Y la asociación El App-Arte propone allí un taller de creación colectiva teatral. Por su parte, Mojo de Caña apuesta por un centro cultural al estilo de La Tabacalera, en Madrid. Y La Fábrica plantea el desarrollo de un programa musical con conciertos.

Todas estas propuestas configurarían un programa único e integrador. «La industria creativa de Racsa fomentaría la actividad comercial de la zona, atraería a visitantes de toda la ciudad y a turistas en busca de cultura», plantean los promotores.

La propuesta ha recibido ya el apoyo de la asociación de empresarios Puerto-Canteras. Su presidenta, Dori Nuez, aseguró que «será un gran revulsivo». En su opinión, «La Isleta se merece tener algo importante y que se preocupen del barrio porque está abandonado y falta limpieza».

«Me gustaría que fuese un museo vivo, no solo para enseñar mi obra», dice el artista Pepe Dámaso
Pepe Dámaso. / ARcadio Suárez

El artista grancanario y vecino isletero Pepe Dámaso destacó la importancia de que el edificio de la antigua refinería Racsa se convierta en un motor cultural para La Isleta, la ciudad y toda Canarias. «Me gustaría que fuese un museo vivo, no solo para enseñar mi obra, sino también la de otros artistas», aseguró el genio grancanario, que acumula más de 3.000 obras.

Dámaso considera que un museo donde proyectar su obra sería «estupendo» ya que el proyecto de su vivienda en Agaete ha sido planteado más como casa-museo, mientras que el edificio público que lleva su nombre en La Isleta es más un centro cívico, sin una vocación definida como sala de exposiciones.

El artista se mostró halagado con el cariño que le han dispensado siempre sus vecinos de La Isleta, pero también los canarios del resto de municipios y de todas las islas. «Una de las cosas que me ha hecho más feliz ha sido el reciente acto de Candelaria -donde fue elegido pregonero de las fiestas y diseñador de su cartel- porque te sientes valorado en otras islas», expuso.

«El Ayuntamiento tiene que preocuparse también por los barrios», prosiguió, «no todo es Vegueta y Mesa y López».

El edificio Racsa sería también un continente a la altura de la calidad de la obra de Pepe Dámaso. Se trata de «una obra racionalista de la época tardía, dentro del Modernismo, expresión de la filosofía social de la Bauhaus», detalla la propuesta vecinal para convertir el inmueble en un centro de arte. Se incluye, por tanto, en la misma corriente que levantó algunos edificios significativos en Ciudad Jardín o la propia Fábrica de Hielo, en La Isleta. Racsa ha sido definida como «la joya de la arquitectura racionalista canaria» en La Isleta.