La concejala Inmaculada Medina lee el pregón en los jardines del castillo de La Luz. / Arcadio suárez

La Isleta se engalana para celebrar una Naval que recupera su procesión

Las fiestas comenzaron en la noche de este viernes con el pregón que leyó la concejala de Servicios Públicos del Ayuntamiento, Inmaculada Medina

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Las fiestas de La Naval, que se precian de ser la celebración más antigua de Canarias con referencias documentales que se remontan al año 1560, comenzaron en la noche de este viernres en los jardines de La Luz. Y lo hicieron con una emoción contenida y la ilusión de que la mejora de las condiciones sanitarias que rodean al covid-19 permitan celebrar la solemne procesión prevista para el domingo 17, con un recorrido que partirá de Pérez Muñoz y seguirá por Juan Rejón, López Socas, Poeta Agustín Millares Sall y la plaza de Nuestra Señora de La Luz. De ser autorizada por la consejería de Sanidad, la procesión será la primera que se celebra desde que los actos multitudinarios fueron suspendidos a causa de la pandemia.

La celebración comenzó con el pregón que leyó la concejala de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Inmaculada Medina, quien protagonizó un sentido recorrido por la historia del barrio portuario, jalonado de los recuerdos que atesora de su familia, en especial de su madre y de su hijo. «Es un pregón sencillo, pero lleno de cariño», explicó la edila, quien agradeció a la comisión de fiestas y a sus gentes el honor de «permitirme ser su pregonera».

El tradicional chapuzón se cambia este año por la proyección de un vídeo con imágenes de ediciones anteriores

Tras la subida de banderas en la fachada del templo parroquial y la lectura del pregón, se procedió a la entrega de distinciones. Los reconocimientos de este año fueron para la Casa de Galicia, el Real Club Náutico, el Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, la Unidad Militar de Emergencias y el técnico de la escuela de vela del Real Club Victoria, Antonio Morales Sosa, quien recientemente puso en riesgo su vida para salvar de un ahogamiento a una mujer en la playa de Las Canteras, por La Puntilla.

Las fiestas de La Naval mantienen también su apuesta tradicional por el paseo nocturno, que este año queda fijado para el martes 5, a las 20.00 horas, con un recorrido por la calle Luján Pérez y los alrededores del mercado del Puerto, en compañía de la parranda Café Tín. Además, este año la plaza de La Luz se convertirá en escenario de una obra de teatro, 'Historias de un barrio: La Isleta', a cargo de la compañía El Ómnibus, Teatro del Pueblo.

El alcalde se dirigió a los asistentes. / Arcadio suárez

Lo que no se podrá celebrar es el tradicional chapuzón, al menos en su formato tradicional. Para evitar las concentraciones que se suelen montar en la playa de Las Canteras con motivo de este acto, la organización de la fiesta ha optado por una solución imaginativa, que consiste en la proyección de un vídeo con imágenes de los chapuzones de años anteriores. «Por las restricciones sanitarias, no se puede hacer en la playa», explicó el presidente de la comisión de fiestas, Francisco Medina, «así que vamos a reproducir un vídeo en el escenario» de la plaza de Nuestra Señora de La Luz. Eso será el viernes 8, a las 20.30 horas.

Al día siguiente sí tendrá lugar la tradicional conmemoración de la batalla naval que tuvo lugar en Las Palmas de Gran Canaria en 1595, cuando la defensa que se hizo desde el castillo de La Luz repelió el intento de invasión por parte del marino inglés Francis Drake. Como siempre, el acto lo desarrollará el regimiento de artillería antiaérea 94.