Pasillos de la Ciudad de la Justicia. / JUAN CARLOS ALONSO

Se enfrenta a 16 años de cárcel por maltratar y someter a su pareja

Supuestamente la insultaba, humillaba e incluso examinaba sus genitales a ver si había mantenido relaciones con otra persona

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Un varón, mayor de edad y sin antecedentes penales, será juzgado por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas después de que la Fiscalía lo acusara de maltrato habitual, agresión sexual, lesiones en el ámbito familiar y un delito contra la integridad moral, todos ellos cometidos –presuntamente– sobre la figura de su pareja sentimental. Por estos hechos, el Ministerio Público pide que sea condenado a 16 años de cárcel, 33 de alejamiento y el pago de 35.000 euros de indemnización por agredirla sexualmente, insultarla y someterla durante toda la relación de la que tuvieron un hijo.

Según la acusación, Pablo S.G. estuvo saliendo con la víctima desde octubre de 2017 hasta el 28 de septiembre de 2018, viviendo juntos ocho meses en una casa situada en Telde.

Estima el fiscal que «desde el inicio de la relación», el procesado «vino sometiendo de forma ininterrumpida a todo tipo de malos tratos a su pareja sentimental». Ello incluye tanto agresiones físicas en forma de empujones, como amenazas del tipo «si me denuncias, cuando salga te mato», además de humillarla y menospreciarla con expresiones tales como «loca, puta, histérica, buscona, guarra», describe el escrito de acusación.

Además, Pablo S.G. supuestamente controlaba su móvil, su WhatsApp, su correo, las amistades y relaciones que mantenía su pareja y la forma en la que se vestía o salía a la calle. Fue tal el control, que el fiscal determina que llegó incluso «a examinar su órganos genitales y su ano cuando regresaba a casa para comprobar si había mantenido relaciones sexuales con otras personas», introduciendo para ello «sus dedos en su vagina y ano, todo ello con la finalidad de tenerla en todo momento controlada».

Estos hechos ocurrían tanto dentro como fuera del domicilio familiar y «generaron un clima de terror insoportable en el hogar que convirtió la vida de la víctima en un auténtico horror, sometida de continuo a los deseos del procesado», describe el Ministerio Público.

Agresión sexual

Estos hechos violentos tuvieron su momento más crítico cuando el día 27 de septiembre de 2018, Pablo S.G. presuntamente agredió sexualmente a su pareja. Estaban en su casa y él le «propuso mantener relaciones sexuales», a lo que ella «se negó por causarle daño en sus genitales». De esta forma, la obligó a «ponerse boca abajo procediendo a colocarse encima de ella para a continuación penetrarla vaginalmente», agarrándole de los pelos con fuerza y «tirando hacia arriba para sujetarla».

Así mismo, la tarde del 28 de septiembre de 2018, cuando se encontraba junto a su pareja en presencia de la hija de ambos de dos meses de edad, en el curso de una discusión el acusado «le propinó un empujón golpeando su brazo contra la pared.

El fiscal determina que este individuo «actuó de esta manera como acto de dominación sobre su pareja por el hecho de ser mujer», por considerar que esta «debía obedecerle y no podía llevarle la contraria al considerar a las mujeres responsables de las conductas violentas del hombre».

La víctima ha sufrido una afectación significativa de la autoestima y un episodio ansioso-depresivo, precisando medicación e intervención psicológica.

jinámar: