Tras el pregón el grupo ofreció un concierto ante una parque lleno. / juan carlos alonso

La Trova viaja al pasado para invitar a mantener viva la esencia del carnaval

El grupo recrea en Santa Catalina una madrugada carnavalera de 1992 para reivindicar el espíritu de una fiesta cuyo corazón debe seguir latiendo

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El carnaval de 'La Tierra' despegó la noche del viernes con el pregón del grupo La Trova, una cita que copó las 3.640 localidades disponibles en el parque de Santa Catalina, atendiendo a la actual situación sanitaria, y que invitó a los presentes y a quienes siguieron el acto en directo por Televisión Canaria a viajar en el tiempo. En concreto, hasta la madrugada del martes de carnaval de 1992 para recrear un ambiente que a quienes rondan la cincuentena les hizo revivir las noches en los chiringuitos del parque Blanco, los mogollones amenizados por estrellas mundiales de la salsa, la fiesta en locales de obligada visita antes de rendirse al cansancio y sobre todo el ambiente de disfrute con libertad y seguridad.

La voz en off de José Carlos Campos, director escénico de la propuesta que ayer se plasmó sobre el escenario del parque atendiendo a una idea original de Alberto Cabrera, fue la encargada de dar la bienvenida e invitar a los presentes a mantener viva una fiesta que ha sufrido un letargo impuesto, y les propuso un viaje en el tiempo a «una de esas tantas madrugadas» en las que un grupo de amigos hace balance de lo vivido recargando pilas con unos churros con chocolate.

Así arrancó el pregón que los 32 integrantes de La Trova teatralizaron en un escenario que se convirtió durante una media hora en la churrería 'La Habana', última parada de unos amigos que ataviados de mosquetero, flamenca o sultán, y molidos «como un zurrón» del trasiego, repasan en una de sus mesas la noche carnavalera e interactúan con otras mascaritas que van recalando en el local a pedir un último cubata para acompañar los churros.

De esta manera, comienzan a relatar situaciones y anécdotas en las que seguro muchas personas se vieron reflejadas y que La Trova salpicó con temas a los que imprimió su sello musical como 'La Ventanita', 'Borracho hasta el amanecer', 'Oye abre tus ojos' o 'La vida es un carnaval', entre otros.

Esa banda sonora sustenta también reflexiones sobre el carnaval, «la mejor época del año para un canario», y en concreto el de los años de juventud de los pregoneros, que tenía como lema de sus noches «el vacilón, la diversión y la gente buena».

La madrugada avanza, y en una segunda mesa de esta particular churrería en medio del escenario otro grupo de carnavaleros mantiene una charla de fin de fiesta a la que se suma algún primerizo llegado de otros lares que, sin pedirlo, recibe un manual básico de cómo improvisar un disfraz o qué llevar al entierro de la sardina, acompañado de los acordes de 'Sombra aquí y sombra allá'.

La representación prosigue con una reivindicación de las mascaritas, «la esencia del carnaval», y de quienes ya en años previos a la democracia supieron disfrutar disfrazándose «con cualquier trapo viejo que pillaran».

También se reconoce a quienes tras la dictadura se empeñaron el defender y hacer crecer el carnaval y se han convertido en «estandartes» del mismo, personajes como Juanito el Pionero, el Charlot o Cantinflas. Además, de apelar al espíritu de una fiesta que «es un reclamo» para el resto del mundo» y que sigue viva.

La actividad sigue en 'La Habana' y en una tercera mesa unas mascaritas comentan «el ambientazo» que había esa noche «en el Mogambo» mientras el camarero les lleva sus churros con chocolate. Un momento idóneo para confidencias como la que hace uno de los amigos al resto, que confiesa haber sido víctima de los equívocos propios de una fiesta en la que nadie parece lo que es y en la que todo el mundo puede ser lo que quiera.

Todo ello con una banda sonora que incluyó el 'Eres tú', 'Devórame otra vez', 'Bailar pegados' o 'Un beso y una flor'.

Los grupos del carnaval, «la materia prima» del mismo, también se dejan caer por esta churrería ideada por La Trova. Así, en una cuarta mesa, se dan cita los Trovatekes, una murga con poca suerte en el concurso pero que no pierde el ánimo porque «un murguero vive cantando». Y La Trova los anima con 'Vivo cantando' y 'Balancé'.

Ese espíritu de seguir adelante es el que los pregoneros reclamaron para una fiesta de que la vive mucha gente y que no olvida nombres como Tomás Pérez, Sindo Saavedra o la Parranda Cuasquías, interpretando el himno de la fiesta capitalina.

En medio de esta situación, la voz en off interrumpe la actividad de la churrería para pedirle a los presentes atención. Y, autoproclamándose 'Alma de la Tierra», anuncia a los ocupantes de una quinta mesa que en un futuro serán La Trova y pregonarán el carnaval 2022. Una fiesta en la se cambiarán «mascaritas por mascarillas» pero que les encarga «mantener viva la esencia».

La Trova cerró su pregón animando a olvidar las penas y comenzó su concierto.