Las terrazas han visto cómo se suspendían las tasas que gravaban su actividad. / ARcadio Suárez

La crisis económica del covid explica la caída de 32 millones en ingresos por impuestos en la capital

La disminución es por la suspensión de tasas y la menor aportación de las empresas porque los impuestos directos sí subieron

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento experimentó una caída de 32,11 millones de euros en la recaudación por impuestos y tasas a lo largo de 2020 con relación a las previsiones iniciales incluidas en los presupuestos municipales. El Consistorio capitalino había previsto unos ingresos por valor de 229,91 millones de euros y finalmente consiguió 197,8 millones de euros.

Esto supone un porcentaje de cumplimiento de las proyecciones manejadas cuando se confeccionó el presupuesto del 86%. Por comparar con el último año que estuvo libre de los efectos de la pandemia del coronavius, baste decir que en 2019 el nivel de recaudación fue del 97%.

Lo curioso de los datos que arroja el análisis de la liquidación del presupuesto es que identifican de modo claro la paralización de todos los ingresos que tienen que ver con la actividad económica y el consumo.

Ingresos corrientes

  • 92%. Los cinco conceptos que conforman los ingresos corrientes -los habituales de la Corporación- alcanzaron este porcentaje de ejecución al conseguir 341,43 millones de euros

  • Impuestos y tasas. Los primeros tres capítulos del presupuesto de ingresos -impuestos directos, indirectos y tasas- alcanzaron un porcentaje de ejecución del 86%. Se garantiza el ingreso de 197,8 millones de euros de los 229,91 millones previstos.

  • Transferencias corrientes. Las aportaciones del Estado y de la Comunidad Autónoma Canaria superaron las previsiones al consignar 143,14 millones. Esto supone un 100,3% de la cantidad presupuestada, que era de 142,67 millones de euros.

  • Ingresos patrimoniales. Los depósitos bancarios, el pago de cánones o las rentas que generan las propiedades municipales aportaron a las arcas públicas en 2020 un total de 499.094 euros. Esto supone un 72% de la cantidad presupuestada (696.467 euros).

En contraste con esto, algo que no deja de llamar la atención, se ha producido también un aumento de los ingresos en impuestos directos. Esto significa que, pese al impacto de la crisis, los ciudadanos no han fallado en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias. Es más, en 2020 la cantidad gestionada en impuestos directos fue de un 101% (135,36 millones de euros) frente al 94% (130,55 millones) del año 2019.

Las plusvalías y las cesiones que hace el Estado por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) determinan el aumento de ingresos por impuestos directos. Así, el aumento del valor de los terrenos de naturaleza urbana -la plusvalía- rentó un 13% más que la cantidad consignada en las previsiones iniciales, al pasar de los 10,19 millones esperados a generarse 11,53 millones de euros; y lo mismo ocurre con el IRPF, que provocó el ingreso de 8,65 millones de euros, cuando se esperaba un máximo de 6,85 millones de euros.

En el resto de impuestos directos, tanto el de Bienes Inmuebles, como el de vehículos y el de Actividades Económicas presentaron niveles de ejecución por encima del 90%, en la línea de lo experimentado en 2019, como si no hubiera habido crisis.

La huella de la crisis

El parón económico sí se nota, en cambio en los impuestos indirectos y en las tasas.

Respecto a los primeros, el nivel de concreción de las previsiones presupuestarias se quedó en un 42,72%, cuando en 2019 este porcentaje alcanzó el 65,47%.

Las principales bajadas son las que experimentan los impuestos incluidos en el Bloque de Financiación Canaria, cuya financiación se desplomó este año un 22% como consecuencia del frenazo que sufrió el consumo. Así, el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) reportó solo 31,78 millones a la capital, cuando se preveían 50,86 millones de euros (-38%); el Arbitrio sobre las Importaciones y Entrega de Mercancías en Canarias (AIEM) cayó un 24% y produjo solo 3,08 millones de los 4,03 millones que se esperaban; y el de matriculaciones bajó un 17% en cuanto a las asignaciones previstas por parte de la Comunidad Autónoma de Canarias.

En cuanto al tributo indirecto que es de gestión municipal, el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), el descenso fue del 21%. Aquí, el Ayuntamiento recibió 4,14 millones de euros pese a que confiaba en ingresar 5,21 millones.

También deja su huella en la liquidación del presupuesto de 2020 la suspensión de tasas que promovió el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria como medida para favorecer la actividad económica en plena crisis, ante la ausencia de ayudas directas. Esta congelación evitó el ingreso de 2,11 millones de euros. A ello se añaden los descensos en las multas (-7,85 millones de euros en relación a la previsión inicial) para justificar que las tasas produjeran 19,48 millones, cuando se esperaban 31,13.