La Ciudad de la Justicia. / Arcadio suárez

Condenado por lesionar a dos agentes cuando lo pillaron robando dentro de un coche

En situación irregular y con antecedentes, rompió los cristales de tres vehículos y dio un llaverazo y patadas a los guardias que lo detuvieron

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El Juzgado de lo Penal número 2 de Las Palmas de Gran Canaria condenó a dos años y dos meses de prisión, multa de 120 euros además de indemnizaciones, a un individuo de nombre Bouaaza Mhjaar. Y todo porque robó los enseres que encontró dentro de un coche en Vecindario y, al ser sorprendido por dos agentes de la Guardia Civil, la emprendió a golpes para evitar ser detenido.

Según la sentencia, el condenado que se encuentra en situación irregular en España y tiene antecedentes penales, acudió el 9 de noviembre de 2.021 con otra persona no identificada a la zona en la que se sitúan las calles Teruel, Rivera y adyacentes de Vecindario, todo ello con el ánimo de robar.

Allí fracturó la ventanilla izquierda trasera de un Toyota y sustrajo de su interior un gato, una luz de emergencia, una llave para quitar las ruedas y un taladro. También rompió la ventanilla trasera izquierda de un Ford Ecosport del que no se llevó nada, y también fracturó el cristal trasero derecho de un Ford Transit del que se llevó material de costura, unas gafas de sol, papel de aluminio, un soporte para el móvil, cargador y cable, un dispositivo GPS, un bote de gel íntimo Durex, un bolso de color beige, cuatro vasos y la llave de los tornillos de seguridad del vehículo.

La AUGC, que ejerció la defensa de los agentes, pide que «se endurezca el Código Penal para las agresiones a los guardias»

En ese momento, Bouaaza Mhjaar -de nacionalidad marroquí- fue sorprendido por varios agentes de la Guardia Civil quienes, sin perderlo de vista, consiguieron detenerlo recuperando todos los objetos sustraídos.

En el instante en que procedieron a su detención, Bouaaza Mhjaar «actuando con intención de menoscabar el principio de autoridad», dice el fallo, «se encaró con ellos» y posteriormente golpeó a uno de los guardias «con un llavero de metal en la cabeza tras lo cual se inició un forcejeo entre los tres». A continuación, «golpeó con varias patadas» a otro de los miembros del Instituto Armado.

Como consecuencia de estos hechos, uno de los agentes sufrió una contusión craneal sin pérdida de conocimiento y el otro, una erosión superficial en tercer y cuadro dedo.

Antes de la celebración del juicio, el encausado mostró su «expresa intención de reparar los daños causados» y fue penado de conformidad a dos años y dos meses de prisión, multa de 120 euros y el pago de 131 euros a una de las propietarias de los vehículos en los que robó y 210 euros a los dos agentes agredidos.

Representantes de la AUGC, que ejerció la defensa jurídica de estos agentes, piden que «se endurezca el Código Penal para las agresiones a los guardias civiles» y que «más del 40% de las lesiones que sufrimos en acto de servicio son por este tipo de circunstancias». Añaden que «sale muy barato en este país agredir a un agente de la autoridad».