Imagen de los patios interiores de la Ciudad de la Justicia. / JUAN CARLOS ALONSO

Será condenado a 25 años de cárcel por 57 delitos contra la indemnidad sexual de menores

El acusado usaba internet para contactar con las niñas a las que obligaba a mandarle fotos y vídeos sexuales e intentaba quedar también con ellas

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Un individuo llamado Orlando Jonathan A.P. será condenado de conformidad a 25 años y cinco meses de prisión por haber utilizado redes sociales como Instagram y WhatsApp, ocultando su verdadera edad y nombre, para comunicarse con niñas con fines sexuales. Debido a esta delictiva forma de actuar ha sido acusado por la Fiscalía Provincial de Las Palmas por 57 delitos contra la indemnidad sexual y otro relativo a la prostitución y a la explotación sexual y corrupción de menores. Orlando Jonathan ha reconocido todos los hechos.

El acusado, que será juzgado por la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas el 29 de junio, se hacía perfiles falsos en redes sociales y servicios de mensajería para quedar en persona con las víctimas menores de edad y así poder realizar actos sexuales, a la vez que les pedía a las niñas que le enviasen archivos de fotografías y vídeos desnudas en actitudes sexuales. También él mismo les remitía imágenes de su propio pene o mantenía vídeollamadas de alto contenido sexual.

Según el escrito de acusación, el encausado, de 28 años de edad, contactó y mantuvo comunicación con contenidos sexuales con numerosas víctimas.

A la primera de ellas le solicitó que le mandara fotografías de sus partes íntimas, enviándole él a su vez de su pene. Asimismo, le propuso a la menor una cita físicamente, llegando a reunirse con ella una tarde de finales de marzo o principios de abril de 2017, en Cardones, desde donde fueron a la casa de la menor «para mantener relaciones sexuales» en la azotea del edificio. Posteriormente, la menor comenzó a darle vueltas a lo acaecido y «tuvo una leve reacción adaptativa a la vivencia, que le resultó estresante sin mayor huella psíquica».

A otra menor de 16 años, el encausado le propuso reunirse físicamente con ella y le pidió que le enviara imágenes suyas en actitud sexual. Llegó «en el mes de febrero de 2017 a citarse físicamente, reuniéndose en el centro comercial La Ballena, en Las Palmas de Gran Canaria, y allí, el acusado, trató de besarla».

El listado de perjudicadas es amplio, según la Fiscalía, y utilizaba siempre el mismo patrón delictivo. A una «le propuso reunirse físicamente, accediendo la menor, y llegando el acusado únicamente a acariciarle la espalda», pero a la inmensa mayoría de las víctimas, hasta llegar a 41, les pedía quedar con ellas, que les mandaran fotos desnudas y él a otras les mandó imágenes suyas también mostrándoles sus genitales y en actitud sexual.

El acusado, asimismo conservaba almacenados en la nube de «Internet, numerosos archivos de fotografías y de vídeos, de niñas menores de edad en actitud y comportamientos sexuales explícitos de todo tipo, solas, y con hombres adultos, con felaciones y penetraciones vaginales y anales», determina el Ministerio Público.

Orlando Jonathan A.P., para la perpetración de los hechos, utilizó su teléfono móvil de la marca Huawei, modelo ALE-L21, un ordenador portátil Acer, modelo Aspire, todo lo cual fue aprehendido por la Policía Nacional.

Hechos

Este individuo realizaba tales actos «movido por su atracción sexual hacia las menores de edad», según la acusación pública, y presentaba cuando fue examinado un trastorno del neuro-desarrollo que le propiciaba una merma notable de sus capacidades cognitivas respecto de tales hechos, fundamentado en inmadurez y distorsiones cognitivas respecto a las relaciones sexuales, así como la tendencia (patológica) a relacionarse con personas menores que él, al presentar dificultades de interacción con sus iguales.

Tras ser investigado y detenido, reconoció todos los delitos y facilitó «voluntariamente información relevante», colaborando con la investigación, por lo que la Fiscalía le ha aplicado en la petición de condena la circunstancia atenuante de confesión tardía, por lo que redujo las penas a un total de 25 años y seis meses de prisión por los 57 delitos que cometió en 2017. Además, deberá indemnizar a una de las víctimas con 12.000 euros por los perjuicios morales causados al haber abusado de ella sexualmente en Arucas.

El acusado permanece privado de libertad por esta causa desde el 18 de julio del año 2017.