Ciudad de Mar no descarta acotar la pesca con caña en San Cristóbal

La presencia de pescadores en el paseo del núcleo marinero ha generado quejas de un grupo de vecinos que se ven perjudicados a la hora de transitar por el mismo y acceder a la zona de baño. Ciudad de Mar se plantea acotar espacios y señalizarlos para la pesca con caña, si el barrio lo respalda, pero sin prohibirla.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

La Concejalía de Ciudad de Mar del Ayuntamiento de la capital grancanaria no descarta acotar y señalizar zonas para la práctica de la pesca con caña en el barrio marinero de San Cristóbal, para que no interfiera en la vida de visitantes y residentes y sin que signifique, en ningún caso, la prohibición de una actividad tradicional del entorno.

La iniciativa, que tendría que contar con el respaldo de la asociación que representa a los vecinos de este enclave marinero, surge a raíz de la denuncia pública hecha en este periódico por un grupo de personas que reside en las inmediaciones del castillo y que se reconocen perjudicadas por la notable presencia de pescadores en la zona del paseo. Algo que, afirman, genera problemas de convivencia, ya que deben «sortear los anzuelos» a la hora de transitar a pie por el mismo o acceder a la zona de baño por las escaleras habilitadas para ello. Una circunstancia que, afirman, han dado a conocer por escrito al Ayuntamiento.

El concejal de Ciudad de Mar, José Eduardo Ramírez, comenta que «no hemos recibido ninguna queja formal» y «nadie se ha dirigido, por lo menos a Ciudad de Mar, sobre este asunto», aunque no descarta que los afectados hayan dirigido los escritos a los que aluden a otros departamentos municipales.

Lo que sí asegura es que «cuando esto se debatió en el proceso de participación» que se desarrolló de cara a la redacción del nuevo reglamento municipal de costas y playas –aún pendiente de aprobación– «en el propio barrio de San Cristóbal, donde hubo una mesa de participación, y también en diferentes foros con los que nos reunimos, nunca fue objeto de polémica esta cuestión en concreto».

Y añade que más bien fue «al revés», ya que «había colectivos que defendían que, en el barrio marinero de San Cristóbal formaba parte de su esencia, de su identidad que se pudiera pescar».

Pese a ello, se muestra dispuesto a buscar soluciones e indica que «si hay una queja vecinal, nosotros estamos obligados a atenderles» y «el hecho de que no nos haya llegado formalmente no quiere decir que no vayamos a atenderlos». Así, explica, «nuestra intención es contactar, a través de la asociación de vecinos, con las personas que han presentado esta queja, sentarnos con ellos y ver cómo lo podemos resolver».

Acotar, no prohibir

Ramírez avanza que «de entrada, podríamos proponerles la posibilidad de acotar determinados espacios, con señalética parecida a la que hemos puesto en Las Canteras en el suelo, que sea poco invasiva», y «buscar zonas en el barrio en donde se pueda pescar, advirtiendo a los que pasean que ese es un espacio de convivencia entre unos y otros». Al mismo tiempo, se procedería a limitar la actividad en «lugares en los que los pasos sean más estrechos o incómodos para la gente que camina o en los que la gente se suela bañar». Expone que «no tendríamos inconveniente en acotar determinados espacios para prohibir pescar en unos y permitirlo en otros».

En todo caso, Ramírez, recalca que «lo que sí querríamos es hacerlo conjuntamente con los vecinos», de ahí que insista en que el primer paso será dirigirse a la asociación vecinal para contactar con las personas que se han quejado «y sentarnos con ellos y ver diferentes opciones». Eso sí, aclara, «sin prohibir pescar, porque son mayoritariamente vecinos de la zona los que pescan en el paseo, trataremos de ordenar esa convivencia, que seguro que encontramos la fórmula para que todos se sientan cómodos».

Sobre la posibilidad de establecer horarios para esta practica, dice que se podría valorar si lo sugieren los vecinos. Y recuerda, en cualquier caso, que «en la zona de baño no se puede pescar».