Uno de los ejercicios simula un accidente múltiple en el que se procede al rescate de una víctima. / R.D.G.

Un campo de pruebas llamado Manuel Lois

Los 31 bomberos en prácticas del cuerpo capitalino continúan su proceso selectivo con cursos de formación en el antiguo recinto militar

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

Los 31 funcionarios en prácticas del cuerpo de Bomberos de Las Palmas de Gran Canaria, que tomaron posesión en marzo, participan de un curso de formación básica de carácter intensivo, de 650 horas distribuidas en cinco módulos, «que forma parte del proceso selectivo que deben aprobar para terminar la oposición», explica la jefa del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) capitalino, Rosa Rodríguez.

Los agentes inmersos en un periodo formativo que se prolongará hasta agosto y que comparten con miembros del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria completan cada uno de los módulos con los ejercicios prácticos correspondientes.

Ejercicios prácticos

Y precisamente eso es lo que han hecho esta semana los bomberos de nuevo ingreso una vez cerrada la parte teórica del módulo dedicado a Operaciones de Salvamento, que incluye operaciones de salvamento en altura y en espacios confinados, rescates en medios de transporte y en medios acuáticos y soporte vital básico.

El Manuel Lois se presenta como un campo de pruebas ideal para recrear algunas de estas emergencias. Por eso es el escenario elegido por el SEIS capitalino para instruir a quienes están llamados a rejuvenecer un cuerpo que lleva más de una década sin nuevas incorporaciones y que, con 155 años de historia, es el decano de Canarias.

Desarrollo de los diferentes ejercicios. / R.D.G.

La idea es ponerlos a prueba ante situaciones que simulan algunas de las que encontrarán en el ejercicio de su profesión, con el objetivo no solo de que conozcan el protocolo a seguir según la emergencia, sino familiarizarse con los numerosos recursos del servicio y su manejo.

Diferentes escenarios

Uno de los ejercicios a los que se han sometido estos días los agentes en formación es la simulación del rescate de una persona desaparecida en un espacio confinado. En concreto, una tubería a la que han de acceder los efectivos para localizar a la víctima y trasladarla con los medios requeridos para que no resulte dañada en el proceso.

También un espacio confinado, pero en este caso un aljibe en el que ha quedado atrapado un operario, es otra de las emergencias que se plantea a los participantes en este proceso formativo.

Aquí la mayor dificultad radica en l o estrecho del espacio para actuar, hasta el punto de que los dos rescatadores que entran a asistir a la víctima no pueden acompañarla en su salida al exterior, así como la exigencia de contar con autonomía de aire para culminar la operación con éxito.

Además, este ejercicio permite practicar una segunda técnica, el rescate en altura para el que se utiliza la tracción por cuerda.

Accidentes de tráfico

Un tercer escenario ideado para poner a prueba a los bomberos en prácticas consiste en la asistencia al conductor de un vehículo que se ha precipitado y ha volcado. Aquí, como en cualquier intervención, la prioridad es la víctima sin descuidar la seguridad del agente. Por eso los instructores que imparten la formación dan a los novatos todas las claves que necesitan para responder con garantías a la operación. Lo primero, asegurar el vehículo para poder desarrollar la labor de asistencia.

También un accidente de tráfico, pero en este caso de carácter múltiple, es otra de las emergencias que se simulan en estas prácticas. La víctima está atrapada en su vehículo y por eso, tras estabilizarlo, se procede a su excarcelación con las herramientas adecuadas a tal fin y así atenderla y rescatarla de la mejor forma posible.

Túnel y galería

Por último, los agentes, que van rotando por cada uno de los escenarios, afrontan en esta fase práctica situaciones de emergencia en espacios en los que la escasa visibilidad aporta un plus de dificultad a la hora de intervenir con la eficacia y premura que requiere una situación en la que están en juego vidas.

En concreto, han de actuar en un accidente de tráfico dentro de un túnel en el que viven de primera mano lo complejo de intervenir en condiciones de poca luz y exceso de ruido. Además, realizan un ejercicio en una galería de la que han de rescatar a un operario y en la que s e simula la presencia de gas.