Instalación de sensores en zona azul de Siete Palmas el pasado diciembre. / c7

La capital grancanaria suma 714 sensores inteligentes en aparcamientos

Con esta medida se busca, entre otros, la mejora de la sostenibilidad al reducir la circulación en la búsqueda de aparcamiento

EFE Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha activado 714 nuevos sensores inteligentes en las plazas de estacionamiento de zona azul, que facilitan los sitios disponibles, lo que reducirá la congestión del tráfico en la ciudad.

Esta iniciativa, como ha informado la Corporación en un comunicado, parte de las Concejalías de Movilidad y Nuevas Tecnologías del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria dentro de la estrategia en el ámbito de la movilidad desarrollada mediante el proyecto 'LPA Inteligencia Azul', que tiene el objetivo de impulsar a la capital grancanaria como una ciudad inteligente y sostenible.

El proyecto suma la sensorización de un total de 1.066 plazas del servicio de estacionamiento regulado de la capital.

Los usuarios ya pueden consultar el estado de ocupación en tiempo real de las plazas de los nuevos sectores que han sido sensorizados desde la aplicación de movilidad LPA Park y en la propia web de Sagulpa.

Tras la puesta en funcionamiento de los primeros 352 sensores inteligentes en la Avenida Alcalde Ramírez Bethencourt como experiencia piloto, ahora también se ofrece información precisa sobre las siguientes zonas, que quedan distribuidas de esta forma: 7 Palmas, 294 plazas; Vegueta, 98; Triana, 109; Schamann, 104; y Altavista, 109.

Mapa en el que se señalan las zonas con sensores. / c7

Las plazas de esta segunda fase se unen así a las 137 de la zona de Canalejas y las 215 de Arenales, a las que habrá que añadir las 1.247 que se pondrán en marcha en próximas fechas. Concretamente, los siguientes sectores en incorporarse a este sistema serán el Puerto, con 496 plazas sensorizadas, Guanarteme, 341 y Alcaravaneras, 410 estacionamientos.

La implantación de tecnología de vanguardia aplicada a la gestión del estacionamiento regulado contribuye a la mejora de la sostenibilidad al reducir la circulación que se produce en la búsqueda de aparcamiento, evitando emisiones de CO2, al mismo tiempo minimiza los riesgos de accidente al reducirse el tráfico de agitación.

A nivel técnico, el sistema destina a cada plaza un sensor inalámbrico que mide con una frecuencia de 3 a 30 segundos las variaciones del campo magnético terrestre y los cambios de temperatura.

La estrategia LPA Inteligencia Azul es un plan con 11 proyectos y 8 millones de inversión que supondrá la generación de un PIB de más de 12 millones de euros en la ciudad.