Las niñas reclaman cancha

La Asociación Canaria Empodérate con el Deporte (Acaed) persigue desde hace un par de años la visibilización de las mujeres deportistas a la par que el fomento de la práctica deportiva entre las niñas y mujeres. En esta línea, esta semana la Villa de Firgas acoge las primeras Jornadas de Igualdad en el Deporte.

PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ | FIRGAS

Niñas y niños son los principales destinatarios de las Jornadas por la Igualdad en el Deporte que se celebran hasta el viernes en Firgas gracias al trabajo estrecho de la Asociación Canaria Empodérate con el Deporte (Acaed), las concejalías de Deporte, Educación e Igualdad de Firgas y los clubes de la Villa. La jornada de ayer estuvo dedicada a contar a los escolares de Primaria de los centros del casco de Firgas, Cambalud, Buenlugar y Padilla los beneficios que reporta para mente y cuerpo la práctica deportiva, sin distinción de sexos, aprovechando la oportunidad para abrirles los ojos ante la discriminación que sufren las deportistas profesionales, entre otros asuntos.

Raquel Díaz, presidenta de la Asociación Canaria Empodérate con el Deporte, explica que Acaed «nace a finales del 2015 con la finalidad de empoderar a las mujeres deportistas», una necesidad si se tiene en cuenta que «muchas creen que es solo un hobby, cuando puede ser su profesión». Además, se busca «visibilizar a las mujeres con discapacidad en el deporte; mujer, discapacitada y deportista supone una triple discriminación, triple trabajo» el que hay que hacer para normalizar.

Los centros educativos son un microcosmos de la realidad; allí se aprecian todavía estereotipos, situaciones que relegan a las niñas. Dice la presidenta de Acaed que «los niños nos comentan barbaridades, las niñas creen que no pueden practicar deporte, para no sudar, para no correr. Nos seguimos encontrando en los patios de recreo situaciones de desigualdad; las pistas grandes las tienen los niños y las pequeñas, las niñas». El espacio está repartido de tal manera que el dominio lo tienen ellos, los niños, los futuros hombres, los deportistas, los que juegan al fútbol o al baloncesto. Pero tiene solución. «Estas cosas se corrigen diciendo que cualquiera puede practicar deporte, y que influye en el bienestar» personal, llevando a cabo charlas en los centros educativos, publicitando el deporte sin distinciones por razón de género, visibilizando a las mujeres, promocionando la pertenencia a clubes federados, asumiendo las mujeres puestos de responsabilidad.

Y es vital «que las niñas tengan referentes femeninos en el deporte» para lo que se requiere «un trabajo coordinado» y el apoyo de los medios de comunicación, afirma Díaz, que se pregunta «¿por qué el ganador masculino de una prueba deportiva va en el título y la mujer en el subtítulo?». Con eso, también, hay que acabar.