La mancha de gasoil se va

Se cumplieron los pronósticos y la mancha de gasoil por el accidente del ferry de Naviera Armas el pasado viernes ayer se había evaporado en un 80%. El Cabildo grancanario decidió por la tarde reabrir las playas. Mientras, el barco ya está en astilleros para su reparación.

CANARIAS7 / LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Las playas de San Cristóbal a Gando quedaron en la tarde de ayer abiertas al baño para su disfrute tras constatarse que la mancha de gasóleo se había reducido a menos del 20% del vertido que se produjo tras la colisión del barco de Armas en el puerto y además se mantenía alejada de la costa.

La decisión fue tomada por la dirección del Plan Insular de Emergencias del Cabildo tras las reuniones de coordinación con el resto de administraciones y cuerpos y tras los últimos informes e inspecciones realizadas desde el aire y desde tierra, que constataron que el gasoil no había llegado a la costa ni era previsible que lo hiciera, si bien se mantiene la prudencia.

Desde el Cabildo se recordó ayer la decisión de mantener las playas cerradas desde San Cristóbal a Gando fue una medida preventiva para evitar que los hilos del combustible que se forman en su dispersión afectaran a los bañistas, sobre todo a los más pequeños, pero dado que la situación había mejorado notablemente, quedaron abiertas durante la tarde.

El operativo siguión activo, con las inspecciones aéreas del GES y las batidas de Salvamento Marítimo, así como las actuaciones de ayuntamientos de la capital grancanaria y Telde de sus playas.

El buque Miguel de Cervantes, la Guardamar Talia y la Salvamar Nunki retomaron ayer las labores de dispersión mecánica del gasoil vertido al mar tras la colisión del ferry de Naviera Armas contra el espigón del muelle de Nelson Mandela en el Puerto de la Luz y de Las Palmas. Las tres embarcaciones de Salvamento Marítimo se estuvieron encargando de dispersar los regueros de restos de combustible con sus hélices sin apreciar a su paso olor a gasoil ni emulsión. Asimismo, el avión Sasemar 103 estuvo realizando labores de inspección en la zona de influencia, y a lo largo del día fue relevado por el helicóptero Helimer 210.

En cuanto al barco, el Volcán de Tamasite, entró ya en astilleros, donde se procede a cortar la chapa de la proa y se hará una revisión total del buque, según informaron fuentes de la Naviera Armas.

El barco fue desplazado a los astilleros Astican en el puerto de la Luz y Las Palmas y ayer tarde estaba previsto que se celebrase una reunión entre los responsables de la naviera y los encargados de la reparación para establecer un cronograma de la operación.

Para ello también habrá que contactar con proveedores de material y con todos aquellos elementos que influyen en la reparación con el objetivo de determinar cuándo estará reparado el barco, pues la naviera desea que entre en funcionamiento lo antes posible.

La compañía reitera su interés en poner en marcha cuanto antes este ferry porque el incidente sufrido el viernes ha obligado a reestructurar la programación de trayectos y se han visto afectadas las líneas a Tenerife y a Morro Jable en Fuerteventura.

Desde un primer momento, desde la Autoridad Portuaria de Las Palmas se advirtió que, pese a la espectacularidad del accidente, lo ocurrido fue un susto en comparación con lo que pudo haber ocurrido. Por suerte, el barco recuperó el suministro y pudo entrar en puerto. En cuanto al espigón, se espera a la valoración de los peritos para concretar los daños, que no bajarán de los dos millones de euros.