Guía y Gáldar ponen en valor su potencial económico

Artículo conjunto de los alcaldes grancanarios Pedro Rodríguez Pérez y Teodoro Sosa Monzón

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Con la guerra de Ucrania y posteriores crisis. la vulnerabilidad del sistema económico regional obliga a acelerar la velocidad y ampliar la dimensión de los cambios que tenemos pendientes. Tenemos que pensar soluciones eficientes y de impacto para responder al ritmo y la intensidad de los desafíos. Y cualquier plan para crear un modelo económico más sostenible e inclusivo debe llegar a toda la población y al conjunto de los municipios, independientemente del tamaño o de su actividad económica principal. El recurso más esencial que tiene el archipiélago no son las playas ni el clima ni la situación geográfica, sino su capital humano y social; las personas que han nacido o han elegido establecerse aquí, y el valor derivado de las relaciones positivas que se establecen entre ellas.

Esta nueva etapa nos plantea, en forma de retos, una confluencia de procesos interconectados - transición ecológica, transformación digital, reto demográfico en zonas rurales o cambios en el trabajo, entre otros - que bien interpretados y canalizados son una oportunidad para salvaguardar nuestro progreso y el bienestar. Los Ayuntamientos, la entidad pública más próxima a los ciudadanos, van a jugar un papel crucial, asumiendo además que el tamaño de cualquier economía debe vincularse inexorablemente a la calidad - prosperidad - y a la distribución - inclusión - de su crecimiento económico. Por ello, el alcance de los retos actuales exige la planificación y ejecución de proyectos transformadores que nos lleven a otro nivel de desarrollo, sumando la experiencia y know-how de actores públicos y privados. Los fondos europeos de recuperación son para eso.

El futuro de Gáldar y Guía está ligado al desarrollo de la comarca del noroeste de Gran Canaria. Su principal riqueza son sus valores, historia y tradiciones. Ambos municipios han aprovechado la extraordinaria diversidad de sus costas y medianías para sacar adelante un sector primario que ha sido la base de su actividad económica, social o cultural. Con esfuerzo, partiendo de sus capacidades y activos locales, sus economías han evolucionado progresivamente preservando lo más esencial: su idiosincrasia y sus raíces. La alianza y la cooperación entre los dos Ayuntamientos y la Mancomunidad han sido un catalizador fundamental.

El futuro de Gáldar y Guía está ligado al desarrollo de la comarca del noroeste de Gran Canaria

Ahora, con la visión de seguir mejorando, ha llegado el momento de reivindicar, de forma realista pero también ambiciosa, uno de los proyectos más decisivos para avanzar hacia una nueva dimensión en el modelo compartido de desarrollo económico y social de Gáldar y Guía: la creación entre sus núcleos urbanos de un corredor económico - entendido como una red integrada de infraestructuras - y verde - en términos de espacios de ocio al aire libre, transporte eficiente y movilidad sostenible -. Esta iniciativa tiene la aspiración de convertirse en un acelerador económico con externalidades positivas sobre la zona y el resto de la comarca que sirva al objetivo de diversificar la economía y hacerla más resiliente. Desde una perspectiva multidisciplinar, debe intervenir sobre retos económicos, ambientales, climáticos, demográficos y sociales. Es una apuesta a corto, medio y largo plazo por la regeneración urbana y agrícola de la zona y el rediseño de la movilidad entre los dos municipios, y por extensión, con Agaete y la capital.

No hay nada inédito en esta idea. Hoy sabemos que la manera en que las áreas urbanas se organizan y se configuran espacialmente, está directamente relacionado con su capacidad de generación de valor económico. Una planificación urbanística sin esta visión puede afectar el potencial para aprovechar las economías de escala o los efectos de aglomeración correspondientes. Por esta razón, los núcleos de Gáldar y Guía y barrios cercanos, divididos por el muro de asfalto de la autopista GC-2, deben organizarse espacialmente de la forma más eficiente para incrementar su capacidad de absorber actividad económica y social y garantizar un crecimiento económico inteligente, sostenible e integrador. Facilitamos así que estos dos municipios sean catalizadores de inclusión, haciendo efectivo el potencial productivo de su gente, fortaleciendo sus capacidades y creando oportunidades para que todas las personas tengan la educación apropiada, desarrollen sus habilidades y participen en la economía local y regional. Sus zonas urbanas y medianías, con el Parque Científico-Tecnológico del Norte de Gran Canaria, la Universidad Fernando Pessoa Canarias, el Mercado de Guía, el Parque Urbano de Gáldar, el futuro Centro Sociosanitario para Mayores - antiguo colegio de los Salesianos de Guía -, el Puerto y la Playa Inteligente de Sardina del Norte, o la Red de Museos y Parques Arqueológicos, entre otras infraestructuras públicas, y con el apoyo de nuestras empresas, tienen que funcionar como redes integradas de creación y difusión de conocimiento. Y no pueden dejar a nadie detrás. Más allá de la brecha urbana y rural, este corredor también debe servir para revitalizar los barrios de La Montaña. Asumiendo la complejidad de esta tarea, hay que explorar un modelo que reactive e integre de forma óptima el territorio adyacente a este corredor. Cohesión social y equidad son objetivos irrenunciables.

El objetivo de esta propuesta es razonable y ataca un problema real que se puede resolver con voluntad

Los municipios pequeños sufren desafíos estructurales que se refieren a su limitada capacidad de atracción de inversión, retención y captura de talento, o creación de empleo de calidad, que no se resuelven con una visión simple y cortoplacista. Es una realidad que nuestra población joven busca en otros lugares mejores oportunidades para crecer y alcanzar sus expectativas personales y profesionales, con salarios y empleos mejores. Por lo tanto, Gáldar y Guía deben buscar con urgencia fórmulas atractivas para sumar el capital humano necesario para desarrollar una economía competitiva capaz de crear valor añadido. Exclusión social, envejecimiento y despoblación son amenazas reales para nuestro futuro. Este proyecto no solo es un estímulo añadido para atraer visitantes, sino una invitación para que quienes se han ido por razones personales o profesionales, contemplen su regreso como una opción viable que no suponga renunciar a su calidad de vida o progresar profesionalmente.

Desde esta perspectiva, este corredor debe plantear una intervención integral que garantice criterios de sostenibilidad y combata los efectos de dispersión consecuencia del impacto de la propia autopista y de la orografía. Debe poner en valor sus principales sectores productivos e identificar, adaptar y en su caso, habilitar, las infraestructuras existentes - educativas, científico-tecnológicas, sanitarias, culturales o sociales - que sirvan a la creación de un ecosistema de emprendimiento innovador alrededor de las actividades económicas centrales a estos municipios. Propiciar la concentración de todos estos actores y personas tendrá un efecto positivo sobre la productividad de nuestros municipios. En paralelo, su implementación servirá para reflexionar con criterios y datos rigurosos sobre qué formas de transporte y movilidad segura son los más convenientes para que moverse de un casco a otro sea una experiencia que impacte positivamente en su calidad de vida y atraiga a nuevos visitantes. Debemos comprender que no son los kilómetros, sino el tiempo de desplazamiento, lo que distancia hoy en día los dos núcleos. Sus negocios podrán crecer exponencialmente si se estimula y facilita el flujo bidireccional rápido y cómodo entre los dos cascos. Fomentando la interacción entre vecinos y visitantes, su capital social se verá fortalecido.

Por todo lo anterior, con el protagonismo y la visión del Cabildo de Gran Canaria y el apoyo del Gobierno de Canarias, tomando como referencia la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible 2030, debe escucharse a vecinos, instituciones públicas, expertos y, por descontado, al sector privado para que compartan sus opiniones, las mejores prácticas, las posibilidades que ofrece la ciencia y la tecnología y cómo se puede conseguir más riqueza y empleo de calidad a partir de la decisión adoptada. Habrá que profundizar más sobre movilidad urbana, transporte limpio, mejoras de la red viaria, transporte ciclista, peatonal, movilidad eléctrica o energías limpias. Y coordinadamente deberán sumarse iniciativas que impliquen a nuestras universidades públicas, estudiantes, investigadores, emprendedores y empresas tecnológicas de la región y del exterior.

El objetivo de esta propuesta es razonable y ataca un problema real que se puede resolver con voluntad y consenso político y social: convertir en esta década la distancia física y temporal que separa los cascos históricos de Gáldar y Guía en el eje principal de una estrategia vertebradora para crear un espacio cohesionado y compartido de oportunidades que sea verde, libre de emisiones, conectado e inteligente, expuesto a la innovación tecnológica; que expanda las formas de pensar, de vivir, de disfrutar, de moverse y de relacionarse de su población, eliminando infraestructuras grises que puedan impedir esta aspiración. Con un sistema de indicadores que evalúe el cumplimiento de los objetivos, debe aspirar a convertirse en un modelo de referencia en Canarias y en Europa sobre cómo optimizar el capital natural y transformar municipios pequeños en polos de atracción de talento, innovación e invZersión cuyo desarrollo urbano ofrezca soluciones específicas para promover la inclusión, el uso eficiente de los recursos, la mitigación y adaptación del cambio climático y la resiliencia.

Sin proyectos estratégicos de esta dimensión nuestros municipios tendrán más difícil competir en igualdad de condiciones en la economía del siglo XXI.

Pedro Rodríguez Pérez y Teodoro Sosa Monzón. Alcaldes de Santa María de Guía y Gáldar