Dibujo de la propuesta de rampa alternativa a la que está en obras. / C7

Un grupo de vecinos propone una rampa «más barata y menos agresiva» en Pozo Izquierdo

Corrió el rumor por el barrio de que Costas ha mandado parar las obras en el campo de regatas, pero al Ayuntamiento no le consta medida alguna

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Santa Lucía de Tirajana

Un grupo de vecinos insiste en su oposición al proyecto que se ejecuta en el campo de regatas de Pozo Izquierdo y propone una alternativa «más barata, menos agresiva, más amable y más accesible» para la rampa que servirá para que los windsurfistas bajen desde el paseo hasta la orilla.

La propuesta, plasmada en un dibujo que ya ha sido distribuido por el barrio, plantea aprovechar la cota en la que han ubicado un pequeño graderío asocado, en la parte norte del campo de regatas, cerca del restaurante El Viento, para prolongar el paseo y que sirva a su vez de rampa de bajada a la playa. Discurriría embebido y paralelo a la avenida, con la ventaja, apuntan estos vecinos, de que ya partiría metro y medio por debajo de la cota de la que sale la rampa ahora en construcción, por lo que precisaría de una menor inclinación para conectar con la orilla. Esta fórmula, añaden, ocuparía, además, menos superficie de la playa. El paseo diseñado en el proyecto actual obliga al usuario, nada más dejar atrás el graderío, a subir para luego volver a bajar. La propuesta incluye una segunda conexión desde la avenida con el paseo que sirve de rampa.

«Es un diseño adaptado a las necesidades de los deportistas», advierten estos vecinos, que piden al Ayuntamiento que les escuche y estudie esta propuesta. «Estamos a tiempo de evitar otro error; el diseño actual no tardará en verse dañado por la fuerza del mar», insisten estos representantes de un sector del barrio que no comparte estas obras, financiadas por el Cabildo con 664.129 euros y que días atrás recibieron el respaldo explícito del Patronato de Turismo de Gran Canaria. Por cierto, advierten de que, como temían, ya se están desprendiendo piedras de la rocalla dispuesta al norte de la bahía.

Por lo pronto, al Ayuntamiento no les consta la existencia de esta propuesta, apuntó la edil de Obras, Minerva Pérez, quien recordó, no obstante, que el proyecto ya fue sometido en su día a un proceso de consulta y escucha con los vecinos, antes de su ejecución. También informa de que a la corporación no ha llegado notificación alguna de que la Demarcación de Costas haya decidido parar los trabajos, como se escuchó por el barrio. «Este proyecto se hizo con el permiso de Costas», aclaró.