Fontanales: en fase obra casi dos años

Ayuntamiento de Moya y vecinos de Fontanales no ven el momento de que las obras que comenzaron en octubre de 2018 por fin acaben. La última fecha que se ha dado es finales de julio. Problemas técnicos y con la contrata han eternizado el proyecto

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ

Las fases de la desescalada hacia la llamada nueva normalidad se suceden. Los ciudadanos, de aquí y de allá, vuelven a sus vidas, mascarillas y distancia social de por medio. En Fontanales, pueblo rural de Moya, pasa otro tanto de lo mismo. Los poco más de 150 vecinos que allí residen de forma habitual han vuelto a sus rutinas. Y entre su normalidad, desde hace más de un año, están unas obras que se han eternizado por diversos problemas y que han hecho que durante mucho más de lo previsto el pueblo haya estado patas arribas, con calles cortadas, zanjas y mucha tierra; maquinaria por medio; plaza impracticable...

El proyecto de peatonalización del casco de Fontanales, consensuado en un principio con los vecinos, ha dado más de un quebradero de cabeza al Ayuntamiento de Mota. Las obras comenzaron cuando Poli Suárez era alcalde; su sucesor en el cargo Raúl Afonso ha tenido que lidiar para subsanar problemas técnicos en el proyecto, tramitar cambios necesarios con el Cabildo de Gran Canaria. Ahora todo apunta a que el fin de la obra está próximo, finales de julio.

Si no hay más sorpresas, el Ayuntamiento norteño y los vecinos verán culminadas en esa fecha las obras de embellecimiento iniciadas en octubre de 2018 y que han supuesto una inversión cercana a los 750.000 euros, financiados en su mayoría por la Consejería de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, a través del Plan de Infraestructuras Turísticas de Canarias, y por el propio consistorio.

Pero, ni aún así este año los vecinos de Fontanales, y los muchos lugareños que regresan en verano, podrán disfrutar del nuevo entorno con motivo de las fiestas de San Bartolomé. Ya el pasado año, a la vista de que las obras las obras lo hacían imposible, el Ayuntamiento y la asociación de vecinos tuvieron que trasladar parte de os actos de celebración al entorno del campo de fútbol. En esta ocasión es el covid-19 el que lo impide. Las fiestas patronales en honor a San Bartolomé, a mediados de agosto, están suspendidas. Así que por segundo año consecutivo el santo no podrá recibir la veneración de los fieles agradecimiento. El verano pasado las fiestas se cancelaron debido al incendio que arrasó buena parte de la cumbre de Gran Canaria y que dejó el fuego a pocos metros de Fontanales, lo que obligó a la evacuación total de los vecinos, que demostraron una gran responsabilidad y comprensión.

Una actitud que nuevamente agradece el alcalde, Raúl Afonso, quien en este tiempo ha mantenido reiteradas reuniones con los afectados para ir explicándoles los problemas que se han ido acumulando durante los trabajos. En todo momento ha primado la cautela para evitar la paralización de las obras.

Peatonal.

El casco de Fontanales pasará a ser un espacio en gran parte peatonal y arbolado en el entorno de las plazas de San Bartolomé y de Fontanales, donde el consistorio organizará eventos y actividades comerciales. Se habilitarán nuevas plazas de estacionamiento de vehículos y se reordenarán las vías para facilitar los accesos.

Productos locales.

Está prevista la apertura de un punto de venta directa de productos del campo, a cuyas obras apenas restan unos flecos burocráticos. La infraestructura permitirá a los agricultores y ganaderos de la zona vender sus productos directamente al consumidor, además de ser un atractivo para atraer visitantes.