Foto de las obras de demolición del centro de hípica. / C7

La Fiscalía insta a tirar ya el centro de hípica del padre de la alcaldesa de San Bartolomé

Una sentencia ya firme de 2018 obligaba a la demolición del complejo. Conchi Narváez dice que, por los datos que tiene, el derribo se ha iniciado

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

La Fiscalía Provincial ha instado al derribo del centro de hípica que construyó de forma ilegal, sin licencia ni calificación territorial, en suelo rústico de Ayagaures, en San Bartolomé de Tirajana, Julio Narváez, padre de de la alcaldesa, Conchi Narváez. Una sentencia del Juzgado de lo Penal número 6 le condenó en 2018 a un año de prisión, a una multa de seis meses a razón de 6 euros diarios y a la demolición de todo lo construido sin permiso. El fallo fue de conformidad y se le suspendió la pena a cambio de que en un año estuviera todo demolido. Como no lo hizo, la denunciante, Elisa Santana, instó a la ejecución de la sentencia. El juzgado ha revocado la suspensión de la pena y ha ordenado que el derribo lo ejecute la administración competente. Julio Narváez ha recurrido esa providencia y la Fiscalía se opone, instando a que se aplique el fallo.

La alcaldesa, Conchi Narváez, consultada por este periódico , entiende que el derribo lo deberá ejecutar su padre y que, de hecho, por los datos que tiene, lo está haciendo. Eso sí, recalcó que ella no se hace responsable de los actos de su progenitor. « Yo sí respondo en lo que me atañe a título particular, como alcaldesa y como madre de dos niños, lo demás no es responsabilidad mía», aseguró.

En declaraciones al programa El Drago, de la cadena Ser, Santana se quejó de que Narváez no solo no cumplió la sentencia, sino que siguió con la actividad al menos durante 2019, hasta el inicio de la pandemia, «con total desprecio» a la resolución judicial. Reprocha a la alcaldesa que no actuara con responsabilidad y que no hubiera denunciado ella misma las obras. Contó que llegó a parar guaguas de escolares porque accedían a un picadero que no tenía permiso.

Santana dijo a este periódico que duda de que Julio Narváez haya iniciado el derribo. No en vano, aseguró que ya en su momento dijo a Fiscalía que había demolido y no era cierto. «¿Y si lo está ejecutando ahora cuenta con permiso municipal?», se preguntó. Este periódico intentó ayer sin éxito saber si al Ayuntamiento le consta un requerimiento de Fiscalía para la ejecución subsidiaria del derribo o una solicitud de permiso del particular.