Imagen del helicóptero combatiendo las llamas del incendio de Valleseco. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

Tribunales

La Fiscalía se querella contra la Heredad por el incendio de Valleseco

La Fiscalía de Medio Ambiente cree que la Heredad es responsable del mal estado de la línea de alta tensión que originó las llamas

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La Sección de Medio Ambiente y Urbanismo de la Fiscalía Provincial de Las Palmas ha presentado una querella contra la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas, al entender que existen suficientes indicios de la posible perpetración por parte de esta entidad de un delito de incendio forestal, presuntamente responsable de las líneas de alta tensión que no cumplían con la normativa y que provocaron las llamas que calcinaron 8.637 hectáreas de terreno de incalculable valor ecológico el verano pasado.

De esta manera, el Ministerio Público interesa al juzgado de instrucción de Arucas que se investiguen unos trágicos hechos que conmocionaron al archipiélago tras 40 días de lucha contra las llamas que carbonizaron zonas únicas como, por ejemplo, el pinar de Tamadaba.

ÁREAS AFECTADAS

  • Zonas de alto riesgo Barranco de Tejeda, pinares de Tamadaba, Tirma y Los Moriscos e interfaz de medianías del noroeste.

  • Espacios naturales protegidos Montañón Negro, Las Cumbres, Parque Natural de Tamadaba y Parque Rural de Doramas y El Nublo.

  • Zonas de especial conservación Barranco de la Virgen, El Nublo II y Tamadaba.

  • Otras Una Zona de Especial Protección de Aves en Tamadaba y ocho Hábitats Naturales de Interés Comunitario.

Según la Fiscalía, a las 15.45 del 17 de agosto de 2019 en el Barranco de Crespo (Valsendero), se originó un incendio que, «debido a su tremenda virulencia», sostiene, se propagó rápidamente a través de los cauces de los barrancos, alcanzando la cumbre de Gran Canaria «en apenas media hora» y con unas llamas « fuera de toda capacidad de control y extinción» que no pudieron ser controladas hasta las 20.15 del 25 de agosto de 2019, declarándose oficialmente extinguido el incendio forestal el 26 de septiembre, 40 días después.

La devastación causada por el fuego afectó a 8.637 hectáreas, que resultaron quemadas, comprensivas de terreno forestal y no foresta, vegetados principalmente por formaciones representativas de brezales macaronésicos, matorrales termomediterráneos y pre-estépicos y pinares endémicos canarios, afectando igualmente, en distinto grado y superficie, a los municipios de Agaete, Artenara, Gáldar, Moya, Santa María de Guía, Tejeda, Valleseco y San Mateo. El fuego afectó a cuatro Zonas de Alto Riesgo de Incendio Forestal (ZARI), cinco Espacios Naturales Protegidos (ENP), tres Zonas de Especial Conservación (ZEC), una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) y ocho Hábitats Naturales de Interés Comunitario.

Antecedente

Según la Fiscalía, es de relevancia para dar contexto a la querella, el hecho de que, apenas tres meses antes, el 16 de mayo y en el mismo paraje de Barranco de Crespo, tuvo lugar otro conato de incendio forestal que fue extinguido con rapidez que ya advirtió de las deficiencias detectadas en la red de alta tensión.

En el caso del incendio forestal de Valleseco de agosto de 2019, según las conclusiones del informe realizado por la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF), recogidos por la Fiscalía, fue causa probable y única constatada del mismo «el incumplimiento de la normativa vigente sobre prevención de incendios forestales en líneas eléctricas aéreas de alta tensión existentes en una zona forestal». También incide dicho documento en las deficiencias observadas en «las condiciones técnicas y garantías de seguridad en líneas eléctricas aéreas de alta tensión, al no respetar, por falta del debido mantenimiento y limpieza, la distancia mínima de seguridad entre los conductores desnudos de la línea eléctrica aérea de alta tensión del Barranco de Crespo y las copas de los árboles (que no debe ser inferior a dos metros)». Esta circunstancia dio lugar a la caída por gravedad «del material vegetal incandescente procedente de la ignición de combustible vegetal existente en altura», tras entrar en contacto un conductor desnudo en tensión de la línea eléctrica que atraviesa el área y punto de inicio, con parte de la copa del pino insigne», un material en ignición que, al caer al suelo sobre combustible ligero muerto, estaría «dispuesto para arder con una humedad del combustible del 0,6%».

Para la Fiscalía de Medio Ambiente, tanto el incendio de 16 de mayo como el de 17 de agosto tuvieron su origen en la línea eléctrica aérea de 20 Kv denominada línea de Casas Viejas, propiedad de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas. Detalla esta parte como en los años 2013, 2014 y 2015, por parte de Endesa y la Consejería de Industria del Gobierno de Canarias, se realizaron «diversos escritos de advertencia a la citada Heredad, poniendo en su conocimiento el alto riesgo de incendio forestal derivado del incumplimiento de las medidas de mantenimiento de la línea eléctrica aérea de Casas Viejas», sin que conste «que la Heredad adoptara medidas».

En la inspección efectuada el 30 de octubre por agentes de la BIIF, contabilizaron 11 apoyos metálicos en la finca, constatando que en nueve puntos « los conductores del tendido eléctrico aéreo de alta tensión entraban en contacto con la vegetación» o estaban «a menos de dos metros de distancia respecto a la misma», sostiene el Ministerio Fiscal.

Hubo un conato anterior y no subsanaron las deficiencias

En la querella interpuesta por el Ministerio Fiscal contra la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas, advierte que tres meses antes del gran incendio de Valleseco, sobre las 16:50 horas del 16 de mayo y en el mismo paraje de Barranco de Crespo (Valsendero), tuvo lugar un conato de incendio forestal que resultó controlado a las 03.50 horas del día siguiente, declarándose extinguido a las 14.05 horas del 18 del mismo mes y año. Dicho conato afectó a una superficie quemada de terreno forestal ( Pinus radiata o pinar insigne) de titularidad privada, de 5.562 m2, en un terreno categorizado como Suelo Rústico de Protección Natural de Conservación, situado bajo un tendido eléctrico aéreo de alta tensión, de titularidad privada de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas.

Según el informe realizado por la Brigada de Investigación de Incendios Forestales del Cabildo de Gran Canaria (BIIF), dicho conato tuvo «relación directa con el incumplimiento de la normativa vigente sobre prevención de incendios forestales en líneas eléctricas aéreas de alta tensión existentes en zona forestal», así como sobre «condiciones técnicas y garantías de seguridad en líneas eléctricas aéreas de alta tensión», al no respetar por falta del debido mantenimiento y limpieza la distancia mínima de seguridad entre los conductores desnudos de la línea eléctrica aérea de alta tensión del Barranco de Crespo y las copas de los árboles.

Este hecho, al igual que el gran incendio posterior, dio lugar a la caída por gravedad de material vegetal incandescente, procedente de la ignición de combustible forestal al tocar los conductores desnudos de alta tensión y caer al suelo sobre pinocha con una humedad del 7%. Este conato calcinó 5.562 m2 de superficie.

Hay que destacar que, tanto el actual representante legal de la Heredad de Aguas de Arucas-Firgas, Yeray Hernández, como su predecesor, se acogieron a su derecho a no declarar ante el fiscal cuando fueron citados, y negaron a los medios que la institución fuese responsable de las llamas.