Al fondo, un vendedor ambulante entre clientes de un sector de hamacas en Maspalomas. / C7

A falta de los kioscos, venta ambulante en las playas del sur

Maspalomas y Playa del Inglés llevan dos años y medio sin servicio de comida ni bebida en la arena. Un grupo de personas ha cogido el relevo por su cuenta

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO San Bartolomé de Tirajana

Se mueven entre los distintos sectores de hamacas de las dos grandes playas de San Bartolomé de Tirajana y hasta parece que tienen dividido el territorio. Maspalomas y Playa del Inglés llevan ya dos años y medio sin kioscos y esa carencia ha fomentado en los últimos meses la práctica de la venta ambulante sobre la misma arena. La demanda existe y un grupo de personas ha cogido el relevo. Ofertan sobre todo bebidas, pero también fruta, según los usuarios.

Desde el Ayuntamiento recalcan que se trata de una actividad ilegal y que, por tanto, no cuentan con autorización. Fuentes municipales aseguran que se recurre a la Policía Local para ponerles coto, pero acto seguido reconocen que las dos playas son muy extensas y que es muy complicado impedir de forma efectiva esta venta ambulante.

La zona más codiciada, la de la comunidad LGTBI

Hay testigos que aseguran haber presenciado algunas discusiones porque se disputan sus áreas de influencia. La más codiciada es la del sector de hamacas donde por tradición se suelen ubicar los bañistas del colectivo LGTBI, el agrupado en torno al kiosco 7, también cerrado. Es la zona donde hay más demanda y todos quieren cubrirla.

Con todo, lo que preocupa a empresarios y trabajadores del entorno de estas dos playas, más allá de la competencia desleal, es que estén ejerciendo esta actividad de venta de bebida y de comida sin los mínimos requisitos de control sanitario. Por más que sean escrupulosos en el ejercicio de su trabajo y se ayuden incluso de neveras para mantener sus productos en frío, no están bajo ninguna supervisión.

La venta ambulante en la normativa municipal

En la ordenanza de playas en vigor no se recoge una prohibición expresa de esta actividad, sino que en el apartado 13 del artículo 22, el referido a obligaciones, prohibiciones y normas de uso de la playa y del litoral, limita la venta ambulante a lo dispuesto en su normativa específica y en otras normas de aplicación. Y sin embargo, en la reguladora del comercio ambulante, ni siquiera está incluida entre las distintas modalidades contempladas.

Mientras tanto, el Ayuntamiento insiste en que ultima los trámites para formalizar la adjudicación de la explotación de los dos lotes de los 10 kioscos que se sacaron a concurso y que darán servicio a Maspalomas, Playa del Inglés y El Cochino. Ya hay una propuesta sobre la mesa y ahora se está en el proceso previo a la definitiva firma de los contratos.

Este servicio está inoperativo desde que se decretó el confinamiento por la pandemia, en marzo de 2020. Los contratos llevaban años caducados y una vez que cerraron, no pudieron reabrirse. La normativa exige sacarlos otra vez a concurso, pero para este trámite el Ayuntamiento ha tardado dos años y medio. Ya se retiraron los viejos, que eran antiguos, y se han sustituido por los nuevos, tras 6 años metidos en una nave.

Cinco empresas han optado a hacerse con este negocio, que incluye servicio de taquilla y aseos. Y ya hay dos provisionales adjudicatarias. La previsión es que se formalice a finales de mes.