El potencial geotérmico de la isla, más cerca de despejarse

El estudio del potencial geotérmico de la isla para generar energía eléctrica que realiza el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) por encargo del Cabildo ya ha medido 2.023 puntos de los 3.000 previstos para valorar si el calor del subsuelo grancanario es explotable o no. En junio de 2018 se conocerán las conclusiones.

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA

Aunque todavía está en el primer escalón de una escalera con varios peldaños, el estudio iniciado en junio para saber si el subsuelo de Gran Canaria tiene el potencial geotérmico preciso para explotar esta fuente de energía marcha a todo gas y ha completado ya el análisis geoquímico de 2.023 de los 3.000 puntos que observará en el norte, noroeste y este de la isla.

Dirigido por el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) y sufragado por el Cabildo, el estudio que llevan a cabo 21 universitarios de 8 nacionalidades mide, en resumidas cuentas, el flujo de dióxido de carbono que emana del suelo y la actividad del gas radón a 40 centímetros de profundidad, entre otros muchos indicadores, para localizar las posibles bolsas de calor almacenadas a menos de diez kilómetros bajo tierra.

Antes de octubre se completará el análisis, geofísico en toda la isla y geoquímico en la zona con volcanismo más reciente, explicó ayer el coordinador científico de Involcan, Nemesio Pérez, en una visita a los trabajos en la zona de San José del Álamo. El objetivo, destacó, es determinar en junio de 2018 cuáles son las zonas con potencial geotérmico para luego, mediante sondeos de exploración, saber si son explotables o no. A su juicio, cualquier estimación de ese potencial no basadas en un estudio científico «son un canto al sol».

Pérez resaltó que la visibilidad de los fenómenos volcánicos no garantiza un potencial geotérmico ya que también puede esconderse en el subsuelo por lo que, según declaró, «lo que tenemos que hacer es tirar la caña de pescar».

A su lado, el presidente del Cabildo, Antonio Morales, garantizó la financiación de este estudio, valorado en 435.000 euros, y los recursos que falten para completarlo, en la apuesta del Gobierno insular por ampliar el peso de las renovables en la generación eléctrica y aumentar la soberanía energética. Al respecto, comentó que «puede pasar que no encontremos nada, pero si lo encontramos sería la gallina de los huevos de oro para la producción de energía en Gran Canaria».