El norte reflota los mercadillos y el sur espera a los turistas

El mercadillo dominical de Teror reabre con una veintena de puestos de alimentación en su mayoría y con estrictas medidas de seguridad. La venta ambulante también regresa a Guía y Gáldar espera reactivar la actividad el próximo jueves

PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ | ARUCAS

La fase de la desescalada del confinamiento decretado debido a la covid-19 permite la reapertura de los mercadillos al aire libre, pero no es tan fácil. Mientras en el municipio de Gáldar el Ayuntamiento está ultimando cómo será el nuevo mercadillo, los jueves, tras adoptar las pertinentes medidas de higiénico sanitarias, en las localidades de Santa María de Guía y Teror habrá mercadillo este domingo, al 25% de su capacidad, tal y como establece el decreto gubernamental.

Así, del centenar de puestos que habitualmente se instalaban en el mercadillo dominical de Teror antes del estado de alarma, durante la fase 1 solo se instalará una veintena de puestos de alimentación y objetos religiosos. Desde las 08.00 hasta las 14.00 horas del domingo los puesteros, ubicados en el entorno de la Basílica del Pino, ofrecerán una imagen renovada de las carpas, tal y como informa el Ayuntamiento de Teror; tendrán preferencia los puestos de venta de productos alimentarios y de primera necesidad, según dicta el decreto; se mantendrá una distancia de seguridad entre puestos y habrá que respetar una serie de delimitaciones entre trabajadores, clientes y viandantes. El mercadillo se montará dentro de un recinto delimitado y perimetrado con vallas y control de acceso y aforo. En cuanto a los productos en venta, no se permitirá el contacto y manipulación de la mercancía por parte de la clientela, los vendedores atenderán de forma individualizada y con elementos protectores.

Más difícil está la reapertura del mercadillo de Maspalomas o de Mogán. «Somos 100% mercadillos turísticos y no vamos a abrir porque hay turismo cero, aquí no viene absolutamente nadie del pueblo», cuenta Javier Fleitas, que habla en nombre de un colectivo que agrupa a 191 titulares de licencia de mercadillo.

Precisamente el viernes Maite Candela, en nombre de los vendedores ambulantes del Sur, asistió a una reunión telemática con el director general de Comercio y Consumo, dependiente de la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias, a la que también asistieron representantes de los ayuntamientos de Mogán y San Bartolomé de Tirajana. «Lo que se trató es de que entendiera que hablamos de dos mercados turísticos, de ahí que pidamos la ampliación del cese de actividad», tal y como sucede con hoteles y otros agentes relacionados con el sector. En principio, la predisposición a ello «es buena», además de que los consistorios sureños van a tratar en pleno la excepción de tasas por ocupación de suelo así como una serie de ayudas.