El Norte no tiene agua y la comarca no sabe cómo afrontará el verano

Las medianías atraviesan una grave sequía que provoca problemas de abastecimiento a la población y la agricultura. La Mancomunidad reclama la impulsión de agua desalada y más balsas

PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ | ARUCAS

Primero saltaron las alarmas en el municipio de Teror, donde se suceden los cortes de agua de abasto hasta en el mismo casco, lo que ha obligado a Alcaldía a emitir un Bando advirtiendo a la población de la delicada situación y que queda prohibido malgastar un bien tan escaso en lavar el coche o en llenar piscinas Luego fueron los agricultores y regantes de las Medianías guienses los que alzaron la voz. No hay agua para regar los cultivos. Y ahora ha sido la comarca en peso a través de la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria la que ha dicho lo que era un secreto a voces. No hay agua de abasto suficiente para este verano.

El pleno de la Mancomunidad del Norte, celebrado el pasado miércoles en la sede del ente en Arucas, acordó solicitar al Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria «la adopción de medidas urgentes que garanticen el suministro de agua de abasto a las zonas de las medianías de la comarca durante este verano». Además, los municipios de Agaete, Artenara, Arucas, Firgas, Gáldar, La Aldea de San Nicolás, Moya, Santa María de Guía, Tejeda, Teror y Valleseco instan «a la adopción de las medidas técnicas necesarias que permitan una planificación hídrica de la comarca que garantice el suministro de agua de la población y de la agricultura durante los próximos años». La solución, la impulsión de agua desalada desde la costa y la construcción de más balsas.

En el pleno de la entidad supramunicipal, a la que asistieron los alcaldes de los diferentes municipios, se recordó que Teror «atraviesa en estos momentos una situación de emergencia hídrica motivada por la falta de agua de abasto durante las últimas semanas, que se ha visto agravada por la disminución del nivel freático, causado por la sequía de los últimos años, y el aumento del consumo de agua durante los meses de confinamiento provocados por la covid-19».

La Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte reconoce que el problema de desabastecimiento de agua de abasto se extiende a toda la cumbre de la isla de Gran Canaria y ve «con gran preocupación la sequía continuada de los últimos años y la dificultad de acceso al agua que se mantiene en pozos y galerías privadas». Por todo ello, desde la Mancomunidad se pide ayuda al Cabildo de Gran Canaria, considerando que la mejor solución es se planifiquen «las inversiones necesarias para garantizar el acceso al agua de la población y de la agricultura en los próximos años».

Ya hace unas semanas el Ayuntamiento de Teror volvió a incidir en que la resolución de su problema pasa por el agua desalada, para lo que habría que habilitar infraestructura hidráulica desde Arucas.